«Lo de mañana nos obliga a ir al límite por todo: por el resultado y la clasificación. De haber ganado al Eldense, lo de mañana lo afrontaríamos de manera diferente». Así de tajante de mostraba Álvaro Cervera en la previa del partido entre Tenerife y Deportivo. Su equipo necesita puntuar y así se lo ha trasladado a su plantilla. Y más después del traspiés en la última jornada.
Y es que el Tenerife apenas ha tenido tiempo de asimilar la derrota contra el Eldense, ya que este miércoles se enfrentan a otro rival directo, al Deportivo. Lo hacen para jugar el partido aplazado semanas atrás por el temporal. «Me gustaría que hubiera más de tiempo porque el palo fue duro. Nadie lo esperaba. Necesitamos tiempo para mejorar, ver cosas, qué se hizo mal y qué se hizo bien. Me gustaría trabajar cosas. A los jugadores les gustaría trabajar cosas, pero tenemos opciones de sacar un buen resultado», apuntó Cervera.
De hecho, el técnico no da la temporada por perdida y cree que van a darle la vuelta a la situación. «Sigo pensando que tendremos ese partido para engancharnos y contar con posibilidades. Espero que así sea. Algún día creo que veremos las cosas un pelín más claras”.
Sobre si rotaría, añadió que «seguramente sí porque al final es cansancio físico y mental. Necesitas regenerar el equipo. Salvo el partido del otro día, por las circunstancias, me gusta cómo se desenvuelve el equipo. Pero creemos que puede hacerse con otros jugadores. Hay que airear para que haya energía en el campo”.
Uno de los que puede volver es Ángel. «Es una de las posibilidades que barajamos. Enric Gallego está haciendo un esfuerzo tremendo, pero seguro que Ángel tendrá minutos mañana”.
Elogió a un Deportivo «brillante con el balón, llamativo y que juega con extremos abiertos, desequilibrantes para que puedan entrar en acción. Buscan el juego combinativo. Cuando le sale bien, es peligroso. Y cuando no tienen el día lo pasan mal”.
Aunque puntualizó que «no sé si es un rival brillante, pero sí un equipo que, por su forma de juego, la pelota tiene que ir ligada para que aparezcan sus extremos. Debemos estar bien colocados, tratar de robar para hacerles daño y, cuando tengamos el balón, ser un poco más ágiles respecto al otro día. Creo que habrá mucho uno contra uno, más en defensa que en ataque. Hay que ser incisivos y tratar de estar acertados”.
