Este domingo (16:15 horas) el Deportivo visita El Sardinero para reencontrarse con el Racing de Santander, último equipo al que se enfrentó Imanol Idiakez como técnico blanquiazul. Exactamente medio año ha pasado entre el partido de ida y el de vuelta. Desde entonces, el rumbo del equipo ha cambiado por completo, dejando atrás la zona de peligro y asentándose en la parte media de la clasificación.
A aquel partido del 27 de octubre llegaban dos equipos en dinámicas completamente opuestas. El Racing de Santander lideraba con autoridad LaLiga Hypermotion. Los racinguistas eran primeros y, a pesar de haberse disputado solo 11 jornadas, ya aventajaban en siete puntos al segundo clasificado. Por el otro lado aparecía un Dépor inmerso en un mal arranque de temporada. Con diez puntos en los once primeros partidos y tan solo dos victorias, ocupaban una de las plazas de descenso.
El encuentro comenzó con el guion que dictaba la clasificación. El Racing dominó claramente los primeros minutos generando peligro a través del juego combinativo. Poco tardaron en adelantarse los visitantes. En cinco fatídicos minutos, entre el 18 y el 23, Pablo Rodríguez y Arana perforaron la portería deportivista para ponerse 0-2 en el electrónico. A partir de ahí el Dépor comenzó a crecer y a tener presencia en área rival generando ocasiones de peligro que fueron repelidas, en dos ocasiones, por el larguero o solventadas por un Jokin Ezkieta que hizo intervenciones de mucho mérito.
A los 60 minutos de encuentro, Yeremay, por primera y última vez en la presente temporada, entró desde el banquillo para revolucionar el ataque blanquiazul. Tan solo necesitó cinco minutos para hacer una jugada solo al alcance de los mejores y abrir la lata con un auténtico golazo. A pesar de los intentos de Yeremay y la frescura que aportó, el partido finalizó con una derrota local (1-2) que se llevó por delante a Imanol Idiakez.
Un nuevo rumbo con Gilsanz al mando
Tras la destitución de Idiakez, que se despidió del Deportivo con dos victorias, cuatro empates y seis derrotas; Óscar Gilsanz subió desde el Fabril con el objetivo de enderezar el timón del equipo. El betanceiro se encontró con un conjunto que marchaba a la deriva en la zona de descenso a Primera Federación. El Dépor era antepenúltimo y solo empeoraban sus números el Tenerife y el Cartagena.
La primera cita del exentrenador del Fabril sería precisamente contra uno de los dos equipos que se encontraban en peor situación clasificatoria, el Cartagena. En un duelo que, a pesar de ser en la jornada 13, era prácticamente una final, el Deportivo arrasó al Cartagena (1-5) y tomó una bocanada de aire fresco con la que salir del descenso. Desde entonces, el conjunto herculino ha encontrado una gran estabilidad que le ha llevado a poder terminar la temporada en una posición cómoda.
Desde la llegada de Gilsanz el cuadro herculino es el tercer mejor equipo de la categoría, solo superado por el Elche y el Levante, los dos equipos que ocupan las plazas de ascenso directo. Y es que, bajo sus órdenes, el Deportivo solo ha perdido cuatro encuentros ligueros, dos menos que en la etapa de Idiakez, pese a haber disputado el doble de encuentros
Este domingo, Gilsanz tratará de imponerse al Racing de Santander, el equipo que marcó el final de la etapa de Idiakez. Además, el equipo coruñés buscará alargar su racha de imbatibilidad hasta los diez partidos y seguir sumando puntos en busca de un playoff que, tras los últimos dos empates, se ha complicado.
