El Deportivo atraviesa su mejor momento de la temporada. Ocho partidos consecutivos sin perder no son fruto de la casualidad, sino el reflejo de un equipo mucho más maduro y sólido, lo que le permite tener prácticamente sellada la permanencia y -aunque todavía lejos- opciones de pelear por puestos de playoff. Clave en esta notoria mejoría de los blanquiazules ha sido su fortaleza mental para reaccionar ante las adversidades, siendo Mirandés el último capítulo de una plantilla que ha aprendido a remar contracorriente.
En Anduva, el Deportivo vio como la ventaja inicial conseguida con el tanto de Villares se desvaneció en el segundo tiempo. Sin embargo, los blanquiazules no bajarían los brazos, exhibiendo una vez más su capacidad de respuesta. De ese conjunto coruñés caótico y acelerado cuando se ponía por debajo en el marcador, a una mayor claridad de ideas para rehacerse y minimizar daños en contextos difíciles.
En las últimas cuatro ocasiones que se ha enfrentado a un resultado adverso, el Deportivo ha logrado sumar puntos a su casillero. Ante el Mirandés, Yeremay haría lo propio sobre la bocina, calcando el mismo desenlace que ante Cartagena, Castellón y Córdoba. En esos tres encuentros, el conjunto coruñés rescató tres empates en escenarios desfavorables que, a principios de temporada, habrían acabado en derrota.
Ese «espíritu del equipo para pelear hasta el final», que comentaba Gilsanz tras el empate en Anduva, es una realidad palpable. Más allá de la mejora tanto de sus figuras clave como en el aspecto colectivo, el conjunto coruñés ha sustentado en esa fortaleza anímica un pilar fundamental para crecer -y creer- en una competición tan exigente como LaLiga Hypermotion.
El Tenerife, nuevo abonado a las remontadas
El Deportivo tendrá enfrente este domingo (21:00 horas) a un Tenerife que se agarra la épica para mantener la categoría. Los chicharreros han conseguido sumar 13 de los últimos 18 puntos posibles, una resurrección que invita a soñar con la permanencia. Sin embargo, no será una tarea fácil para el cuadro de Álvaro Cervera.
En sus dos últimos triunfos ante Sporting (1-3) y Granada (2-1), el CD Tenerife tuvo que remontar el tanto inicial de sus rivales. Sorprendente cuanto menos atendiendo a la dinámica de un equipo que, en las 20 ocasiones que se había puesto por debajo en el marcador, solo había logrado un único empate. Así es la nueva realidad para un Tenerife que tratará de dar la campanada en Riazor para seguir su escalada hacia la salvación.