El Dépor necesita a Fede Valverde

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Federico Valverde (Montevideo, Uruguay; 22 de julio de 1998) jugó ayer su primer partido como titular en Primera División y el Deportivo logró estrenar su casillero de victorias esta temporada. Puede que sea casualidad y sin duda el uruguayo no fue el único motivo del triunfo blanquiazul, pero cada vez que tocó la pelota las jugadas locales mejoraron. Valverde tiene 19 años y es un futbolista en formación, pero su talento es propio de ciertos elegidos. Por eso fue nombrado Balón de Plata en el último Mundial sub-20 y por eso está llamado a ser uno de los mejores centrocampistas del futuro. Hace cosas que la mayoría de la plantilla ni imaginan y por ello el Dépor lo necesita.

Escorado a la banda izquierda, posición en la que nunca habia jugado en su corta carrera, el joven cedido por el Real Madrid aportó continuidad a cada ataque. Acertó en el 80% de sus pases (32 de 40), realizando la mayoría hacia delante y con intención de batir línea, huyendo así del pase de seguridad que caracteriza a los demás centrocampistas del Dépor. Además, su potente y preciso golpeo lo convierte también en una amenaza desde fuera del área, pues probó dos disparos lejanos que a punto estuvieron de poner en serios aprietos a Pacheco.

Por otro lado, el charrúa también ofrece cosas distintas sin balón. No para de moverse y es agresivo en las disputas, lo que le permitió vencer en sus duelos individuales y aumentó la capacidad de robo del Dépor, uno de los grandes problemas en este inicio liguero: los de Pepe Mel sufren mucho para recuperar la pelota sin cortar el juego con faltas.

Aún lejos de su posición, que es en el centro del campo y cuyos ocupantes hasta el momento tampoco han dado el rendimiento esperado, Valverde ya mejoró al Deportivo. Por eso parece cuestión inevitable que el Pájaro termine haciéndose con el mando del equipo. Si Pepe Mel busca un conjunto que sepa mover bien la pelota y domine a sus rivales desde la posesión, necesita entregar la manija a Valverde. Es joven e inexperto, seguramente tendrá errores como el que costó un gol en Sevilla, pero el techo del Dépor es con él dirigiendo las operaciones. Y con Çolak gestionando los ataques desde la mediapunta, como se pudo ver en la última media hora ante el Alavés, pero ese es ya otro tema.

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