El Granada, sinónimo de problemas en Riazor

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El segundo encuentro como local de esta temporada para el Deportivo tendrá lugar el próximo lunes día 24 a las 21:00 horas. Enfrente estará el Granada, una de las bestias negras de los gallegos en los últimos años. Los andaluces, actualmente terceros en la clasificación de la Liga 1|2|3, llegan a A Coruña con la condición de invictos y en plena racha de resultados tras enlazar tres victorias consecutivas, una circunstancia que deja claro el potencial de un equipo llamado a pelear por el ascenso y cuyos últimos precedentes ante los blanquiazules no invitan precisamente al optimismo.

Y es que para encontrar la última victoria del Deportivo ante el Granada hay que echar la vista atrás casi cuatro décadas. Fue en la temporada 1979-1980, cuando los blanquiazules derrotaron por la mínima a los andaluces en Riazor en la jornada 13 de Liga. Sin embargo, aquella victoria no fue suficiente para que el equipo en el que empezaban a destacar futbolistas como Paco Buyo o José Luis Vara evitara el descenso a la tercera categoría del fútbol nacional.

Desde entonces herculinos y nazaríes se han visto la cara hasta en 15 ocasiones entre Primera y Segunda División. Nueve de ellas acabaron en tablas y las otras seis se saldaron con triunfo a favor de los andaluces. En lo que se refiere estrictamente a los duelos disputados en Riazor los datos reflejan cuatro empates y tres victorias de los visitantes, algunas de ellas muy recientes y que desencadenaron hechos que ya forman parte de la historia de la entidad herculina.

La más sonada tuvo lugar en la jornada 23 de la temporada 2012-2013. El Deportivo, farolillo rojo de la clasificación a cinco puntos de la salvación, encaraba el encuentro como una auténtica final. El ambiente enrarecido que rodeaba al equipo cobró fuerza según fue avanzando el segundo tiempo y terminó por explotar con el 0-3 final. Los reproches de la afición abarcaron desde los jugadores al propio palco de Riazor, incluido la petición de dimisión del presidente Lendoiro. Un clima insostenible que, contra todo pronóstico, desembocaría esa misma noche en la dimisión de Domingos Paciencia como técnico blanquiazul y tras solo seis partidos en el banquillo.

Dos años después, y con el Deportivo de nuevo en Primera, el que llegaba al duelo de Riazor como colista era el Granada. Sin embargo, el conjunto dirigido por aquel entonces por un cuestionado Víctor Fernández acabó dejando escapar la victoria en los minutos finales del choque (2-2). Ese resultado acrecentó la intranquilidad entre una afición que apenas dos meses después vería como el aragonés era cesado en el cargo. Su sustituto fue Víctor Sánchez del Amo, que lograría alcanzar el objetivo de la permanencia gracias al histórico empate a dos cosechado en el Camp Nou en la última jornada de Liga.

Al año siguiente se repetiría la situación, con el Granada visitando Riazor como colista de Primera bien entrada la segunda vuelta, pero en esta ocasión con victoria para los andaluces (0-1). Los blanquiazules, en plena cuesta abajo de resultados, firmaron un partido que por momentos rozó el esperpento y que finalizó con Lux expulsado y Jonás Gutiérrez bajo palos. Una derrota que vino a confirmar que el verdadero objetivo del Deportivo sería un año más la permanencia.

La última visita de los nazaríes al feudo herculino data de la jornada 30 en la temporada 16-17 y se saldó con reparto de puntos (0-0). El partido, en el que el Borges desperdició un penalti, sirvió para alimentar las dudas en torno a la idoneidad de la elección de Pepe Mel como técnico deportivista, y al mismo tiempo alargó la buena racha del Granada ante los blanquiazules y confirmó su condición de “equipo non grato” en Riazor.

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