El Villamarín, campo propicio para alzar el vuelo

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El arranque de Liga del Deportivo está lejos del deseado por jugadores, técnico y afición. Más allá de un calendario complicado, con Real Madrid y Real Sociedad, las sensaciones en las tres primeras jornadas no han sido buenas y el balance de un punto sobre nueve posibles ha dejado los primeros síntomas de preocupación. A priori, un partido fuera de casa no sería lo más recomendable para los males blanquiazules, pero visitar al Betis en el Benito Villamarín puede ser el mejor escenario para que los de Mel alcen el vuelo.

Pocos estadios más propicios que el verdiblanco para dar una alegría al deportivismo. En las últimas siete visitas a los béticos el conjunto coruñés ha regresado con los tres puntos en cuatro ocasiones. Las otras tres terminaron en empate. Para encontrar la última derrota en Liga hay que remontarse a 2005, con Irureta y Serra Ferrer dirigendo a ambos equipos. En aquella ocasión, hace más de 12 años, Assunçao tumbó al Dépor con dos goles. Sólo Joaquín repetirá este sábado.

Ese es el único triunfo sevillano que el torneo de la regularidad ha registrado durante este siglo cuando estos dos equipos se han enfrentado en el sur. La anterior había sido en 1997. Fue un año antes cuando empezó el idilio coruñés con el Villamarín, ya que los inicios no fueron fáciles en ese estadio. El Dépor no logró ganar en sus primeras siete visitas, llegando a encadenar hasta cuatro derrotas consecutivas. El primer triunfo fue en 1996, de la mano de Toshack, con los coruñeses imponiéndose por 1-2 gracias a los tantos de Madar y Rivaldo.

Sidnei se lleva un balón en el Betis-Deportivo de Copa del Rey

Foto: Manu Laya

La temporada pasada, también en el inicio de Liga (segunda jornada), el encuentro terminó con empate sin goles. El último precedente en el Villamarín, unos meses después en Copa, sí fue negativo para el Dépor. El Betis se impuso por 1-0 en la ida, aunque la eliminatoria acabó decantándose en Riazor a favor de los locales, que remontaron con un 3-1. Curiosamente, ninguno de los tres entrenadores que dirigieron esos encuentros en suelo sevillano siguen en los banquillos. Ni Poyet, ni Víctor Sánchez del Amo, ni Garitano.

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