Mauro Silva y Bebeto no pudieron contener las lágrimas… y representaron todavía más al deportivismo. Los dos exfutbolistas brasileños viven desde ayer unos días llenos de felicidad y nostalgia en su regreso para recibir el homenaje de A Coruña en el Teresa Herrera de esta tarde. Antes, esta misma mañana, los mitos blanquiazules acudieron a la Iglesia de Las Esclavas para recordar a Arsenio Iglesias. El que era entrenador del club cuando ambos llegaron a A Coruña falleció hace escasos meses y ni Bebeto ni Mauro habían tenido la oportunidad de despedirse de él en la ciudad. Hasta hoy.
Porque los dos exfutbolistas se desplazaron, junto a Donato, a realizar una ofrenda floral ante el busto que el histórico técnico coruñés tiene en lo alto de la esquina de la playa de Riazor, a escasos metros del estadio. Ni Mauro ni Bebeto pudieron contener la emoción, en un homenaje que pone los pelos de punta a cualquier deportivista.






















