Éxtasis en Riazor y polémica en Balaídos

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La fiesta del fútbol gallego vivió en la temporada 2015-2016 dos episodios en los que hubo de todo. Penalties, expulsados, lesionados, goles… pero sobretodo pasión y emoción tanto en el césped como en la grada.

Jornada 12: Deportivo 2 – Celta 0. Riazor vive, sufre y saborea la victoria ante el eterno rival

Onosoderbi regresaba a Riazor con ambos equipos inmersos en dinámicas opuestas pero bien situados en la clasificación. Con los vigueses ocupando zona Champions y los herculinos coqueteando con los puestos europeos, y dos figuras como Nolito capitaneando a los olívicos y Lucas Pérez en plena racha goleadora, el partido tenía todos los alicientes para convertirse en uno de los mejores derbis de los últimos años en cuanto a la calidad y al nivel futbolístico presente sobre el césped. En la grada, una vez más, el ambiente era el propio de un partido de máxima rivalidad.

El Deportivo pronto se hizo con las riendas del choque, un dominio que si bien lograba maniatar el fútbol de los celestes no le resultaba suficiente como para generar ocasiones en el área rival, de ahí que las llegadas se reducían a acciones puntuales y de escasa peligrosidad. Hasta que apareció Lucas. El de Monelos, peleón y siempre al acecho, se aprovechó de un balón suelto en el área tras un remate forzoso de Álex Bergantiños para rematar a puerta vacía y adelantar a los herculinos. Corría el minuto 23 y el partido se ponía de cara para los blanquiazules.

Sin embargo poco duró la alegría para los de Víctor Sánchez del Amo, ya que apenas dos minutos más tarde, una acción tan tonta como evitable por parte de Fernando Navarro acababa con Iago Aspas por el suelo y el colegiado señalando el punto de penalti. Nolito tenía ante si la ocasión de igualar el encuentro y también su particular duelo con Lucas Pérez, pero ahí fue cuando emergió la figura de un Poroto Lux cuyo rendimiento estaba siendo muy cuestionado hasta entonces. Riazor volvía a respirar.

A partir de ahí el choque siguió el guión previsible, es decir, un Celta intentando hacerse con el control del esférico y en búsqueda del empate, y un Deportivo agazapado, aunque sin pasar apuros, esperando pacientemente la ocasión para sentenciar el choque. Así fueron pasando los minutos, sin grandes ocasiones pero con la emoción de un derbi y la incertidumbre de un marcador abierto. No fue hasta el minuto 93 cuando el partido quedó visto para sentencia. La presión y la brega de Lucas Pérez tuvo su recompensa cuando Jonny retrasó el balón hacia su guardameta y éste acabó alojándose en el fondo de la red casi a cámara lenta y al tiempo que la grada de Riazor estallaba de júbilo.

Jornada 31: Celta 1 – Deportivo 1. Un Dépor en inferioridad resiste el acoso del Celta

Cuatro meses más tarde vigueses y herculinos volvían a reeditar una nueva edición del duelo de máxima rivalidad gallega, en esta ocasión en Balaídos y con los locales en plena lucha por un puesto en competiciones europeas y como claros favoritos. Los blanquiazules por su parte, acudían con la firme intención de certificar cuanto antes una permanencia que se había puesto en riesgo después de atravesar una racha de 13 jornadas sin conocer la victoria.

Casi como si se tratase de un calco del guión vivido en Riazor meses atrás, el choque volvió a ponerse de cara para los intereses de los herculinos cuando el partido se aproximaba al ecuador del primer tiempo. Una bonita acción combinativa entre Fede Cartabia y Luis Alberto finalizó con Borges anotando a placer y adelantando al Deportivo en el electrónico. El tanto espoleó a los celestes y dio paso a los minutos más intensos del encuentro.

Primero el travesaño y después Lux evitaron la igualada, justo antes de que Fernández Borbalán reclamase su cuota de protagonismo en la fiesta del fútbol gallego. El colegiado perdonó de forma inexplicable la segunda cartulina amarilla y consiguiente expulsión al celtista Wass. Con el Celta demasiado acelerado y el Deportivo amenazando a la contra Nolito tomó los galones y estableció la igualada con un golpeo que hizo que el balón buscase la escuadra antes de batir a un Poroto Lux que minutos más tarde acabaría retirándose lesionado.

Poco a poco el Celta fue haciéndose con el dominio territorial y del esférico, aunque las oportunidades de gol seguían sin llegar. Sin embargo, aún faltaba un último golpe de efecto y el protagonista iba a ser nuevamente Fernández Borbalán. Al contrario de lo ocurrido con Wass en el primer tiempo, en esta ocasión el trencilla no dudó en expulsar a Alejandro Arribas por doble amonestación en dos acciones producidas en un intervalo de apenas siete minutos. Por delante algo más de 20 minutos de sufrimiento para un Deportivo en inferioridad que fue capaz de aguantar las embestidas de los celestes y acabar arrancando un punto vital en la búsqueda de la permanencia.

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