Después de varias temporadas teniendo que planificar a contrarreloj, este verano es el Deportivo el que ha tenido tiempo más que suficiente desde que lograr el objetivo para ponerse a trabajar mientras otros no pueden relajarse. Es el caso de equipos que han competido en el playoff de ascenso y, como el Sporting de Gijón, se han quedado a un paso. El cuadro asturiano está obligado a darle una vuelta al proyecto y la primera piedra la ha puesto con Rubén Albés.
Tras caer con el Espanyol en las eliminatorias por el ascenso a Primera, el canario Miguel Ángel Ramírez anunciaba que dejaba El Molinón después de un exitoso año. El técnico apunta a probar suerte de nuevo en el extranjero, donde ha llevado la mayor parte de su carrera, y la directiva rojiblanca ha decidido entregarle las llaves al Albés, que se encontraba sin equipo.
El joven técnico gallego fue destituido en el Albacete a falta de 10 jornadas para el final de LaLiga Hypermotion ante el peligro del descenso en una campaña en la que no pudo mantener el rendimiento de la anterior. En su primer curso en el Belmonte, cogiendo al equipo tras el ascenso en Riazor y la salida de Rubén de la Barrera, fue capaz de meter al cuadro manchego en playoff de ascenso a Primera División.
Sin duelos con el Deportivo… pero sí con el Fabril
A sus 39 años, Rubén Albés ha conseguido ya asentarse en el segundo escalón del fútbol nacional y por primera vez se enfrentará al Deportivo. Técnico y equipo blanquiazul se ‘cruzaron’ en el ascensor e intercambiaron categorías.
El pontevedrés, eso sí, tiene un buen curriculum en duelos con el Fabril. En la 18-19 y la 19-20, cuando dirigía al Celta B, se enfrentó en cuatro ocasiones al filial deportivista con un balance de tres victorias y un empate.