En la previa de la visita del Deportivo a Gijón (sábado, 16:15 horas), Óscar Gilsanz valoró su trabajo al frente del equipo desde que tomó las riendas con la temporada ya iniciada. El betanceiro se muestra satisfecho con el trabajo hecho en el día a día, su objetivo desde que llegó, pero aspira a continuar mejorando y formando un equipo con el «ADN de competir» para «seguir dando pasos adelante y ser más competitivos». Además, aseguró que el Dépor no le regalará nada a ningún rival en este final de temporada y tocó otros temas como su futuro y el especial fin de semana que afronta el club herculino.
Una valoración personal con los pies en el suelo
«Valorarse a uno mismo es complicado, desde mi visión intento ser exactamente el mismo de antes, como dijo ayer Yere. El fútbol profesional tiene una serie de características distintas, pero en el campo es muy similar. Trato de hacer competir al equipo, ser cada vez mejores. Estoy satisfecho con el trabajo, pero siempre quiero más. Tienes que ir siempre a más, ser siempre mejor y esa es la idea que tengo ahora mismo, seguir dando pasos adelante y ser más competitivos. Poniendo por delante al equipo, que es lo que habla por los entrenadores. Tenemos que llevar la exigencia de los jugadores al límite, el objetivo es exprimir al máximo a los equipos hasta el final. Trato de no cambiar, ser el mismo, en esta vida a veces estas más arriba o más abajo, pero no hay que perder la esencia«.
«Uno trata de controlar lo que pasa por la cabeza porque hay cosas que no dependen exclusivamente de uno, no conviene pensar más allá del día a día, todos tenemos sueños. Ser cada vez mejores, estar en mejores sitios, es un sueño poder estar aquí, pero va pasando en el día a día. La experiencia te va dando esas tablas de tener siempre los pies en el suelo. Cuando estaba en el filial no pasaba por la cabeza el sueño de entrenar al primer equipo, sino de trabajar para que pase lo que tenga que pasar«.
Un futuro sin cambios ni objetivos contractuales
«Cuando haya algún cambio se desvelará. Estamos centrados en el día a día, en el Sporting. De momento no ha habido ninguno».
«Contractual no. Mi objetivo es quedar lo más arriba posible, no por el puesto en sí, sobre todo porque todo lo que se construya a nivel competitivo del equipo queda. Quiero que el equipo compita siempre. A nivel contractual no hay ningún objetivo, pero personalmente tengo ese de que el equipo compita cada vez más. Tenemos que trabajar la manera de llegar a los puntos, hacer que el equipo sea competitivo y lo acerque a competir mejor y sumar más puntos».
Competir en un final de temporada sin riesgos
«Ya dije después del partido que no entiendo el fútbol sin competición, hay que competir siempre. Llevamos desde hace meses de construyendo algo, una manera de ser y de competir que nos haga ir siempre a más. Para nosotros la temporada no terminó, terminará en el último minuto del ultimo partido. No entiendo otra forma de entender el trabajo, no podemos parar y siempre queremos ir a mas. Cuando faltaban diez hablamos de acelerar, lo hicimos, el equipo respondió y lo sigue haciendo. No vamos a parar hasta el final«.
«Mi función es seguir con el objetivo de competir al máximo y poner a los mejores jugadores que me ayuden a ganar el próximo partido. Mañana en Gijón vamos a salir con el once que nos acerque más a ganar el partido, es lo que tenemos que buscar, el ADN de competir siempre cuando el equipo está bien o mal. En el fútbol no vamos a abrir la mano por hacerlo, sino porque el jugador lo merezca por trayectoria. Siempre estamos pensando en que el equipo siga en la línea ascendente de competir, no le vamos a regalar nada a ningún rival«.
¿Firmaría cuando llegó estar donde está?
«En ese momento no te da tiempo a pensar lo que quieres. Cuando me siento en el despacho me siento por primera vez, el objetivo es sumar tres puntos en el primer partido y que el equipo vaya compitiendo día a día. Evidentemente, tienes el objeto prioritario de sacar al equipo del descenso. Si me dicen que en la jornada 38 íbamos a estar 12 puntos por encima del descenso iba a estar más tranquilo, pero el objetivo era el trabajo en el día a día«.
El Sporting de Gijón, un rival muy cambiado
«Cuando vino a Riazor, estaban en una dinámica muy buena, iban terceros o cuartos. Engancharon una racha mala que nos da la idea de lo que es esta categoría. Cambiaron de entrenador y están compitiendo bien, más compacto, buscan apretar alto y llevar al rival hacia fuera para apretar y a partir de ahí hacer daño. Tienen buenos futbolistas, con capacidad de balón. En su casa y con su gente intentarán un partido de ritmo alto desde el inicio, marcándolo ellos y siendo capaces de llevar el peso de partido en cuanto a situaciones de balón para meternos en nuestro campo. Tenemos que tener personalidad, va a haber un buen ambiente con mucha gente nuestra también. Creo que vamos a dar un buen nivel».
La peña Óscar Gilsanz
«En este tipo de actos de reconocimiento, sobre todo en casa, uno se siente satisfecho de la gente que le acompaña en el día a día. Estuve rodeado de mi familia, amigos y vecinos. Fue un momento bonito para mí, pero tengo que seguir trabajando a nivel deportivo para tener ese disfrute personal».
Un fin de semana especial
«Nosotros nos jugamos mucho, tenemos un partido muy importante porque la clasificación es importante y también ser competitivos hasta el final. Habla de la buena salud del club este fin de semana que tenemos por delante. El Dépor ABANCA intentará sellar esa salvación, el Fabril en la eliminatoria contra el UCAM y para el juvenil en los cuartos de final de la Copa de Campeones. No nos tenemos que olvidar del ABANCA B que también ascendió. Lo que se está haciendo en Abegondo está recogiendo sus frutos y se está demostrando el buen trabajo que se hace. Es para felicitarnos todos los que estamos aquí, sobre todo los que está en la base. Desearle suerte al Dépor ABANCA, al Fabril y al juvenil para seguir dignificando ese trabajo en Abegondo«.
