A mediados de junio, Fernando Soriano puso calendario al mercado del Deportivo en una entrevista en el diario As: «El ritmo de fichajes, salvo sorpresa, será a cuentagotas. De aquí al 30 de junio podrían llegar dos fichajes, tres como mucho. En el mes de julio otros tres y en agosto otros tantos. En total entre siete y nueve, en función de que haya salidas o no». Tres semanas después, con tres fichajes oficiales y la primera venta consumada, el plan se cumple en los totales pero no en los tiempos: junio se quedó corto y julio está absorbiendo la diferencia.
Fase 1: junio se quedó corto por poco
La primera fase se cerró por debajo de lo previsto. Antes del 30 de junio llegó una incorporación, la de Teun Gijselhart, anunciada el 19 de junio. El mediocentro neerlandés, de 21 años, firmó hasta 2030 procedente del De Graafschap a cambio de un traspaso que las informaciones publicadas en Países Bajos sitúan en torno al millón de euros. Uno de los dos refuerzos que dibujaba el director de fútbol.
Fase 2: julio comprime el calendario
Julio ha empezado frenético. El 3 de julio el club oficializó a Leo Román, portero de 25 años por el que abonó la cláusula de rescisión al Mallorca, con contrato hasta 2031. Cuatro días después, el 7 de julio, llegó el tercer refuerzo: Bright Ede, central zurdo de 19 años procedente del Motor Lublin, que firma hasta junio de 2031. Con dos de las tres incorporaciones previstas para julio cerradas en la primera semana del mes, el «cuentagotas» de Soriano corre por delante de su propio calendario.
Los perfiles también cuadran
Soriano avanzó otro criterio en aquella entrevista: «Si podemos, buscaremos jugadores jóvenes en propiedad, pero no es fácil. También algún jugador con experiencia, tenemos pocos en la plantilla que hayan jugado mucho en Primera». Las tres operaciones reparten ese doble encargo. Gijselhart y Ede responden al perfil de futbolista joven en propiedad y con contrato largo, mientras que Leo Román aporta el bagaje en la élite: 43 partidos en Primera División con el Mallorca y su debut con la selección española, el 4 de junio y precisamente en Riazor.
Las líneas que faltan por reforzar
La portería es la única línea cerrada, a priori, tras la llegada de Leo Román. A partir de ahí, el club busca refuerzos en todas las demás. En defensa, la dirección deportiva buscaba dos centrales, que ahora se reducen a uno tras la llegada de Bright Ede. Además, Arnau Comas y Dani Barcia tendrán la oportunidad de mostrarse durante la pretemporada. El lateral izquierdo es una necesidad palpable al contar solamente con Quagliata como jugador de la primera plantilla. En la medular falta un pivote defensivo específico. Arriba, el Dépor está dispuesto a invertir en un delantero goleador con nivel de titular que compita con Bil Nsongo y Zakaria Eddahchouri, y un extremo derecho completa la lista de prioridades ofensivas. El número en la delantera podría variar si hay alguna salida.
La condición pendiente: las salidas
El propio Soriano ligó el número final de refuerzos, entre siete y nueve, a la operación salida. El primer movimiento ya es una realidad: Luis Chacón fue traspasado al Valladolid el 7 de julio y firma con el club castellano hasta 2031, en una operación que las informaciones llegadas desde Valladolid cifran en torno al medio millón de euros. El de Pontedeume no será el único en salir. Con tres fichajes anunciados y entre cuatro y seis por llegar, el margen de la hoja de ruta se jugará donde siempre dijo Soriano: en agosto y en las salidas.

