Segunda despedida en dos días para el Deportivo, en esta ocasión fue el turno de Jaime Sánchez. Como ya pasó con Pablo Martínez, la sala de prensa se encontraba repleta de compañeros y trabajadores del equipo para despedir, en palabras de Fernando Soriano, a un «profesional en mayúsculas y compañero ejemplar».
El central se mostró, en la rueda de prensa de despedida, orgulloso de sentirse tan querido, dándole mayor importancia a lo personal sobre lo deportivo. El andaluz se marcha con dolor de la que fue su casa durante cuatro temporadas en las que recuerda con especial cariño el ascenso y el apoyo de la afición.
El «compañero ejemplar»
«Me siento superorgulloso de sentirme tan querido. Todos los jugadores queremos jugar lo máximo posible, pero hay cosas más importantes en la vida. Espero que dentro de unos años, si le preguntan a mis compañeros por mí, digan que era un buen tío. Como jugador no sé qué opinarán, pero me da igual. Lo que me importa es lo que opinen de mí como persona. Me voy superorgulloso y satisfecho porque sé que tengo el cariño de todos ellos».
Una ciudad en la que se ha sentido como en casa
«Otra de las cosas que tanto a mí como a mi novia nos duele más de irnos es porque nos hemos sentido como en casa. Me parece una ciudad increíble por todo, por la gente. No lo puedo explicar, pero me he sentido como en mi casa. Nunca me había pasado. He estado en muchos sitios y aquí ha sido especial. Los dos tenemos claro que volveremos. No sé cuando, pero seguro que volveré».
El ascenso y la importancia del apoyo de la afición
«Si tuviera que elegir un momento sería el ascenso, obviamente. No solo el momento, sino el proceso de todo el año. Al principio fue difícil, pero luego se cambió todo con esa conexión que tuvimos con la que empezamos a ganar. Se convirtió en un año espectacular para todos. Me quedo con ese año, pero de todos saco algo. Son importantes los dos palos que nos dimos en los dos primeros años. Sirvieron para aprender y valorar aún más lo que luego conseguimos».
«Son momentos que se te quedan marcados para siempre. Ver desde dentro del autobús, con mis compañeros, como la gente te recibe y la ilusión que tienen te da fuerza para conseguirlo. Te ves con la responsabilidad de hacer feliz a toda esa gente. Nosotros, por suerte, lo conseguimos y es un momento que no se me va a olvidar en la vida y se queda conmigo para siempre».
Listo para el domingo tras el susto en Zaragoza
«Estoy más feo, como dijo Pablo, pero bien. Ha sido solo un golpe. En el momento parecía que iba a ser más, pero simplemente ha sido un golpe. El domingo voy a estar«.
Un sentimiento que va de padres a hijos
«Antes de venir ya sabes lo que es el Dépor, la historia que tiene y todo. No había estado nunca en A Coruña, nunca había estado en Riazor y me llamó la atención. Hay mucha gente que ha vivido los momentos más bonitos del Dépor, pero también ves a niños que han vivido muy pocos buenos y aún así son del Dépor. Llama la atención y eso te hace ver que es un sentimiento muy fuerte, que va de padres a hijos. Me parece superbonito».
Su futuro
«Claro que voy a seguir jugando, no puedo decir donde porque no lo sé. Ahora a terminar bien, irme de vacaciones y después a escuchar qué equipos quieren que vaya para decidir. Ahora mismo muy tranquilo y centrado en terminar bien con el Dépor».
