Una nueva temporada se ha terminado para el Deportivo. Con la competición ya finalizada es la hora de desconectar y hacer balance de cómo fue la vuelta del cuadro coruñés al fútbol profesional. Esta vez ha sido el turno de Joaquín Sorribas, psicólogo del club. Tras dos campañas en el club, en las que jugadores como Yeremay o Jaime han puesto en valor su figura dentro del club, el exfutbolista ha querido destacar el gran trabajo realizado esta temporada desde un punto de vista psicológico.
Sorribas, quien sabe lo que es jugar en el fútbol profesional por sus etapas en el Huesca y el Almería, arranca su publicación explicando lo que es el Dépor para él, uno de sus lugares preferidos en el mundo del fútbol.
«Se acaba una temporada más en el mundo del fútbol (ya llevo 30). Esta vez en el DÉPOR, uno de mis lugares preferidos, sin duda, por cómo se vive, cómo se siente, cómo se enseña de abuelos a padres y a hijos. Más allá del fútbol, es una forma de ser, de sentir y de vivir«, comienza.
En una campaña de adaptación y estabilización tras el regreso a la Segunda División, quiso dejar de lado los resultados y centrarse en lo verdaderamente importante, el camino para conseguirlos. «Aunque los resultados lo tiñen todo, es absolutamente reduccionista quedarse con eso. Me quedo, como siempre, con el CAMINO«, defiende Sorribas.
Además, destaca la capacidad de resiliencia que tiene el equipo, yendo al límite todos los días y levantándose tras caer. Sorribas muestra su admiración hacia un equipo que se entregó al máximo en esta temporada y que, gracias a ello, consiguió los objetivos que se habían fijado en una categoría muy dura y exigente.
«Ningún cuerpo está diseñado para ir al límite todos los días, asumir la competencia extrema y la presión constante. Es imposible no caer, pero se vuelven a levantar y continúan, les duele y siguen, sufren y aguantan y así todos los días. Una vida que solo soportan el 0,05% de los chicos que tienen este sueño, porque son de otra pasta. Por eso mi admiración y mi orgullo para un equipo que se entregó hasta extenuación para adaptarse, estabilizarse y cumplir los objetivos de una categoría muy dura y exigente«, ensalza el psicólogo.
Ahora, con todo el trabajo hecho, por esta temporada, a los blanquiazules les toca desconectar y recargar pilas. Como ya destacaron otros jugadores y miembros del club su objetivo es claro, «seguir ayudando a que el Dépor pronto llegue donde se merece» y morir por el equipo que les une a todos.
«Toca descansar y volver con más fuerza para seguir ayudando a que el Dépor pronto llegue donde se merece.
Morir cada día por un equipo, que no sé si es el mejor, pero es el NUESTRO«, finaliza.
