La arena de Riazor ya acoge el armazón de la falla de San Juan, el monumento efímero que cada verano arde en la playa coruñesa para dar la bienvenida a la noche más mágica del año. Los trabajos arrancaron este viernes por la mañana y el deporte es protagonista. El Deportivo figura entre los equipos de la ciudad que prenderán la hoguera, en una edición que homenajea la temporada dorada del deporte coruñés.
El Dépor, entre los encargados de prender la falla
Según anunció el Concello, en la medianoche del 23 al 24 de junio serán representantes de los principales clubes de A Coruña quienes enciendan la falla junto a la alcaldesa, Inés Rey. Entre ellos estará el Deportivo, de vuelta en Primera División, en una nómina que refleja un curso especialmente prolífico para la ciudad.
Acompañarán al cuadro blanquiazul el Básquet Coruña, de regreso a la Liga Endesa; el Liceo, en la pelea por el título de la OK Liga; el Club Voleibol Ciudad de A Coruña, ascendido a Superliga 2; el Maristas, que sube a la Liga Femenina Challenge; el Victoria, con su billete a la Segunda RFEF Femenina; y el Marineda Hockey, que alcanzó la máxima categoría del hockey femenino. La propia escultura recogerá esos logros, muchos de ellos ascensos.
El eclipse, el gran motivo de 2026
Más allá del guiño deportivo, la falla girará este año en torno al eclipse solar del próximo 12 de agosto, una cita que la ciudad espera con expectación y que ocupará el lugar central del monumento. Lo acompañarán elementos tan reconocibles del paisaje coruñés como las galerías de La Marina y el Obelisco; y, como casi cada año, la Torre de Hércules y las meigas tienen muchas papeletas para asomar entre las figuras. El diseño parte de un proceso que comienza meses antes sobre el papel, en el taller, antes de dar el salto a la arena.
Cuatro días de montaje a pie de paseo
El levantamiento de la falla se prolongará durante cuatro jornadas, de modo que quien pasee por el Paseo Marítimo este fin de semana podrá seguir su evolución a pie de arena. El resultado quedará listo el lunes, víspera de que la Noite de San Xoán encienda la playa. La quema, como marca una tradición de más de cuatro décadas, llegará al filo de la medianoche.
