La libreta del Deportivo 0-0 Sporting

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Sacamos la libreta y analizamos algunos detalles que dejó el Deportivo 0-0 Sporting. Gallegos y asturianos fueron incapaces de romper el empate, pero ¿qué sucedió a lo largo de los 90 minutos? Ponemos el foco en cinco claves:

3 esquemas

El ‘nuevo’ Dépor mantiene muchas piezas, pero varía el esqueleto. En concreto, ante el Sporting, dispuso de hasta tres sistemas diferentes. De entrada, Fernando Vázquez apostó por un 5-2-1-2, con Gaku y Vicente en el doble pivote, y Çolak justo por delante, con más libertad; en ataque parecía un 3-4-1-2. Este dibujo le duró 38 minutos. Después pasó al 4-4-2 en rombo. ¿Por qué? Quería ajustar el medio. “Me preocupaba la posición de Manu García y creo que mejoramos un poco (con el cambio)”, explicó el técnico de Castrofeito.

No fue la última variante. En el 53′, volvió a agitar el árbol. Del 4-4-2 al 5-4-1, su esquema más usado hasta la fecha. Esta modificación coincidió con la entrada de Uche, Koné y Keko al campo. ¿Qué buscaba Fernando? “Velocidad” con los dos extremos. La fórmula no funcionó, el partido se convirtió en un “intercambio de ataques” donde pudo pasar cualquier cosa.

Los 3 esquema de FV vs Sporting. (Captura: WyScout)

El debut de Abdoulaye Ba

Una de las novedades en el once de Fernando Vázquez era la presencia de Abdoulaye Ba, que debutaba. El futbolista senegalés no estuvo nada acertado, de hecho, repitió varios errores del pasado. Porque lo malo de Ba no es la cantidad de balones que pierde, lo malo de Ba es donde los pierde. Ante el Sporting hubo varios futbolistas que perdieron más balones que él, pero ninguno en situaciones tan comprometidas. En su estreno, Ba provocó hasta tres ocasiones claras del rival:

1 – La primera tuvo lugar en el minuto 1. Fuera de posición, Abdoulaye hace un despeje por banda. El balón va a parar directamente a las botas de Unai Medina, que monta la contra y pilla al Dépor descolocado. Primera ocasión del Sporting.

Abdoulaye Ba despeja por banda y provoca la primera ocasión del Sporting

2 – Poco después, en el minuto 2, Ba despeja a la salida de un córner, y su cabezazo va dirigido hacia la frontal del área, donde recibe Unai Medina, que acaba jugada. El remate del lateral sportinguista se envenena, rebota en la zaga del Dépor, y propicia un nuevo saque de esquina.

Ba, sin oposición, cabecea hacia la frontal

3 – Ya en la segunda mitad, en el minuto 89, Ba, mal posicionado, recibe un balón de espaldas, lo pierde y provoca la contra del Sporting en tres cuartos. Ocasión para Carmona.

Ba recibe de espaldas y pierde el balón

Pero más allá de estas tres pérdidas de balón, cometió otro error grave. Fue a los 22 minutos de juego. En un envío en largo del Sporting, Ba quiso anticiparse a Álvaro Vázquez en la medular, midió mal, el balón le superó y propició la gran ocasión del partido: el remate que, milagrosamente, Murilo estrelló en el palo.

Ba midió mal y su error a punto estuvo de costarle caro al Dépor. Murilo estrelló su remate en el palo

La clarividencia de Gaku Shibasaki

Si hubo alguna actuación individual a destacar positivamente, esa fue la de Gaku Shibasaki. El centrocampista nipón fue el mejor jugador del Dépor, se mostró muy fino con balón. De hecho, completó todo el partido y tuvo un 84% de acierto en la entrega. Pero más allá de la cantidad y la calidad, no es menos importante fijarse en qué zonas tocó el balón. La mayor parte de sus toques fueron en campo rival.

Gaku distribuyó con muchísimo acierto ante el Sporting. (Captura: WyScout)

Falta de puntería

Quizá las ocasiones más claras del encuentro fueron del Sporting, sin embargo, el Dépor también gozó de varias llegadas con peligro. Eso sí, sin acierto. Eneko Bóveda y Sabin Merino, este por dos veces, tuvieron en sus botas el gol. Incluso Beauvue, en aproximaciones más tímidas, pudo desequilibrar la contienda, pero no lo hizo. Y el Dépor se mostró incapaz de batir a Diego Mariño.

Riazor, desangelado

Decía Eduardo Galeano que “jugar sin hinchada es como bailar sin música”. Puede aparentar populista, pero es la realidad. Y no hay mejor momento para comprobarlo que en estas jornadas. El fútbol pierde con las gradas vacías, no suena igual, parece otro deporte. Y en Riazor este factor se acentúa más si cabe. Porque si algo ha demostrado esta temporada la afición deportivista es que no juega, pero sí empuja a su equipo. Tras despedir el 2019 con 8.000 aficionados, arrancó el 2020 repleta de ilusión y colgando en más de una ocasión el cartel de “No hay entradas”. Ojalá esa melodía se recupere cuanto antes, ojalá el Dépor no tenga que seguir caminando solo en esta carrera de fondo.

Sobre el Autor

En Xogo (TVG) y Galicia en Goles (Radio Galega). Aquí, juntando letras sin que suenen mal. O intentándolo.