La pizarra de Chollas: Balance de temporada tras la derrota del Deportivo en Castellón

Manuel Losada, Chollas, deja unas reflexiones a modo de balance de temporada tras la derrota del Deportivo en Castellón.
14 junio 2023 - 20:28

Manuel Losada, Chollas, deja unas reflexiones a modo de balance de temporada después de la derrota del Deportivo en Castellón y el ascenso frustrado un año más:

Acabó la temporada 2022-2023 para el Deportivo con el “más difícil todavía”; con una crueldad máxima y con un cúmulo de desgracias y despropósitos. Llegado este momento, me gustaría exponer una serie reflexiones sobre ciertos aspectos destacables:

MACKAY

Empezaré por lo más cercano (en el tiempo) y lo más lamentable a la vez.

Si la semana pasada escribía sobre cómo Ian Mackay fue el salvador y tuvo intervenciones de muchísimo mérito, saliendo victorioso en situaciones que estaba “vendido”… este domingo, fue justamente lo contrario; así es el deporte (y la vida). Sin embargo, no vengo a escribir sobre el desempeño que tuvo en el partido, no es necesario que haga ningún análisis que no se haya hecho ya en mil sitios o cada uno/a en su cabeza.

Vengo a hablar sobre el linchamiento y acoso social que ha sufrido por ello. No voy a extenderme; poco queda que decir, escribir o hablar sobre este tema. Simplemente, decir que nadie por ejercer su profesión (ni por ningún otro aspecto) mejor o peor desempeñada debe ser insultado, agredido verbalmente o amenazado. Hay límites que no se pueden pasar, lo explicaba Xavi Hernández, hace unas semanas, perfectamente. Lo curioso del tema, es que muchos de esos impresentables maleducados son, a la vez, los que luego se llenan la boca hablando de que son deportivistas de corazón, de como otros son racistas, machistas o lo que sea; ponen lacitos en sus cuentas de redes sociales el día de “x”… ¡hipocresía!

Sobre este tema de los jugadores y determinados aficionados, tengo un amigo que lo explica perfectamente. Él siempre asegura que mucha gente hace depender gran parte de su felicidad personal (y casi de su vida) a su equipo y se cree que los jugadores son sus “esclavos”; son sus generadores de felicidad. Y si estos, por lo que sea, no rinden o hacen lo que yo quiero y como yo quiero, pues me enfado y puedo decir y hacer lo que me dé la gana; porque me pertenecen y trabajan para mí (piensan).

IRREGULARIDAD

El Depor, esta temporada (y otras también), ha “limpiado” entrenadores y ha vivido en una continua inestabilidad deportiva, emocional, e, incluso, estructural. A nivel deportivo, se han fichado jugadores que vienen de dar un gran rendimiento en otros clubes. Sin embargo, en muchos casos, al igual que en temporadas anteriores, al llegar a Coruña no han estado al nivel que se esperaba o que habían tenido en sus clubes predecesores, algo pasa con esto.

Con los entrenadores, sucede algo parecido; varios de ellos con buenas trayectorias e incluso ascensos en sus haberes, terminan por no encajar y/o sacar buenos resultados; a pesar de disponer de presupuestos para poder fichar, año tras año, muy altos para la categoría.

Todo esto, da que pensar y reflexionar, ¿cómo es posible que, con grandes plantillas y entrenadores con buenas trayectorias, el Deportivo no haya sido capaz, en las 3 últimas temporadas, de haber rendido y haber conseguido los resultados esperados? A esto, hay que añadirle que el Deportivo tiene detrás una masa social impropia de esta categoría y que es (o debería haber sido) un punto diferencial más a su favor. Con todos estos buenos ingredientes, al Deportivo no le ha dado para conseguir el ansiado ascenso, da mucho que pensar y seguro que cada uno/a sacará sus propias conclusiones. Lo que está claro es que, año tras año, si no se consigue lo esperado (quizás habría que replantearse el mensaje, hablamos a continuación de ello) se da un golpe de timón y se cambia todo, parece que nada vale, que nada de lo anteriormente hecho ha sido bueno y se compra otro “boleto” distinto para la siguiente temporada.

REPLANTEARSE EL MENSAJE

Cada inicio de temporada, el mensaje que se hace llegar (no sé muy bien si desde parte del club, desde parte de la prensa, del cuerpo técnico, de los propios jugadores o de determinados sectores de la afición) es el de que “este año sí, este año hay que ascender sí o sí”, “con esta plantilla es imposible no ascender”… Pero resulta que en el fútbol casi nunca 2+2 son 4. Lo he dicho muchas veces en las crónicas de los partidos, el rival también juega y parece que, en Coruña, muchas veces se nos olvida. Parece que el equipo va a ganar con el nombre, con el escudo, con los títulos, con la mejor afición (que es la mejor de la categoría, de largo)… Muchas de estas cosas son tremenda beneficiosas para el equipo, pero otras, a su vez, juegan en su contra. Todos hemos ido comprobando, semana a semana, como los equipos rivales, hacen declaraciones ensalzando al Depor y todo lo que le rodea para, acto seguido, competir y rendir por encima de su nivel en el resto de la competición liguera. Los partidos contra el Depor, la inmensa mayoría de los rivales los tienen marcados en el calendario y dan “todo”; en cambio, para el equipo deportivista es un equipo/partido más… En mi opinión, como no iguales las “ganas” te iras dejando puntos. Ser un equipo competitivo es ser un equipo regular, humilde y que va “a por todas” en todos los partidos, en Riazor con 28000 personas y fuera con 1500; construcción de un equipo con personalidad y competitivo.

Sin embargo; como comentamos, al final, el campo es el que manda y, de momento, no nos está dando la razón al mensaje lanzado cada inicio de temporada. Que sí, que muchos me contestarán “es que somos el Depor”, “estamos en la 3ª categoría, tendríamos que arrasar”, “tenemos un presupuesto estratosférico en relación con los demás”, etc. Cada temporada son varios los equipos que parten con el objetivo de ascender y sólo 1 lo consigue directamente. Que sí, que somos el Depor, pero con eso no se asciende, a ver si nos lo quitamos de la cabeza. Llevamos 3 años con esa cantinela y, sin ir más lejos, este año el Depor ha sido 4º en la competición de la regularidad, utilizando 3 entrenadores distintos y contando con una afición de Champions… el fútbol no son matemáticas.

Insisto, que cada uno/a saque las conclusiones que quiera; sin embargo, es innegable que ni con el nombre, ni con la mejor afición, ni con un equipo estratosférico nos ha dado para ascender… Esto va de competir y competir, tener una hoja de ruta clara y definida y seguirla. Y, si todo funciona correctamente (cosa que no es fácil), y hay la suficiente y necesaria suerte, ascender. El que crea que es fácil ascender, el que crea que el presupuesto más grande te otorga el derecho a ascender, el que crea que por ser el Dépor se va a ascender, el que crea que por fichar a determinados jugadores se va a ascender… es que no sabe de qué va no sólo el fútbol, sino el deporte competitivo.

Al hilo de esto, Pep Guardiola declaró recientemente, tras ganar la Champions League, lo siguiente: “No se trata de ganar la Champions, se trata de estar siempre ahí. Queremos estar ahí y así, alguna vez la ganas”. Es decir, quizás el que sea mejor entrenador de la historia del fútbol (por lo menos de la reciente), con un equipo estratosférico y confeccionado a su gusto, con todos los medios a su disposición tiene como planteamiento de partida que su equipo esté ahí, año tras año, y, así, por insistencia, trabajo y continuidad en la idea, se conseguir el objetivo. A esto, hay que añadirle que existe una visión compartida entre dirigentes del club y de la parte técnica y/o deportiva sobre/con el cuerpo técnico. Los mandatarios del City tuvieron clara la hoja de ruta a seguir (y eso que desde muchos sectores tildaron de fracaso cada vez que su equipo no ganó la Champions) y cuando pidieron la cabeza de Pep o despedir a determinados jugadores se mantuvieron firmes. Además, por su parte, el entrenador también lo tuvo claro y, año tras año, fue confeccionando una plantilla de acuerdo a lo que buscaba; “afinando” la idea, cambiando determinadas “fichas” y/o manteniendo otras en base a ese guion y no a las reclamaciones externas de determinados sectores de la prensa, afición…. Mantuvo al propio Grealish, después de una temporada anterior con más sombras que luces y desembocó en lo antagónico en esta, en la que se salió. En resumen, se mantuvieron en la hoja de ruta marcada porque en la continuidad, conocimiento de la dificultad de ganar y persistencia es cómo se acaba consiguiendo el objetivo propuesto. Nunca transmitieron el mensaje de “esta vez sí”; más bien, el de “este año también saldremos a por todo y a intentarlo con todas nuestras fuerzas sabedores de la dificultad que conlleva conseguirlo”. Además, cuando no lo consiguieron, el mensaje nunca fue de fracaso, de cambiar todo, de modificar radicalmente el guion… simplemente se dedicaron a insistir en la idea, perfeccionarla y asegurar que, la temporada siguiente, lo iban a seguir intentando, incluso con más ganas. Ahondando en la idea, el excelente ex jugador de baloncesto Manu Ginobili decía en una entrevista “he perdido más de lo que he ganado. Jordan jugó 15 temporadas y ganó 6… ¿Esas 9 las perdió?” Entonces, ¿se pueden considerar que, en esas temporadas, fracasó uno de los mejores deportistas de la historia?

Para no irme más por las ramas y seguir con más ejemplos y analogías voy a centrarme en lo que quiero transmitir. Bajo mi punto de vista, el Depor debería comenzar por trazar una hoja de ruta clara y concisa y confiar en un proyecto a desarrollar. ¿Qué conlleva esto? En primer lugar, que el consejo de administración proponga una dirección deportiva en la que confíe, que esté preparada y que tenga la capacidad de llevar los temas deportivos con la mínima intromisión posible en ellos. Hace unos días, Ignacio Rivera destacaba la labor de Carlos Mouriz y explicaba cómo delegó en él toda la parcela deportiva porque tenía sobrada experiencia, conocimientos e iba en sintonía con él. Una figura muy potente que también necesita un club como el Depor y que, además, por otra parte, sepa abstraerse (que no obviar) de lo externo. “Tomaremos decisiones muy pronto que satisfarán al deportivismo” afirmaba en una reciente rueda de prensa Antonio Couceiro. ¿Cuáles son esas decisiones? Porque, llevo ya varios días escuchando y leyendo, a muchos (aficionados, prensa, entrenadores…) hablando de recetas mágicas (como si las hubiese…) y otros hablando de “continuidad” y “proyecto” y serán los mismos que, si no se sacan casi todo victorias en los primeros partidos y jugando como los ángeles, pondrán el grito en el cielo y pedirán la cabeza del entrenador…

En el otro lado, nos encontramos, con muchos ejemplos, como puede ser Braulio en el Osasuna, el propio Mouriz en el Racing, Txiki en el City… son directores deportivos que están en contacto con todo y todos: con el entorno, con los jugadores, con la directiva… Manejan todas las variables, pero, sin embargo, a la hora de tomar decisiones no se dejan guiar por ello, no toman decisiones de manera visceral o por influencias externas. La prueba la tenemos en cómo mantuvieron al entrenador cuando vinieron mal dadas porque entendían que era el adecuado para lo que buscaban. Un director deportivo es el primer responsable en fichar a un entrenador (y en echarlo también; si echas al entrenador, el primer señalado debes ser tú, porque tú lo elegiste). El tema es que, cada vez tengo más claro que no existe el scouting de entrenadores. Un buen director deportivo debe saber TODO sobre el entrenador que contrata: cómo trabaja, cómo entiende el fútbol, cómo gestiona el grupo, cómo gestiona la presión, cómo gestiona el trato con la prensa y/o las ruedas de prensa, si encaja en la idiosincrasia del club, ciudad y afición… Si tienes todo eso claro, en una serie de pocos partidos no puedes cambiar tu parecer y echarlo, ¡es imposible!

Sucede continuamente, en diferentes clubes y deportes, y es repetido como un mantra que cuando un equipo gasta mucho dinero en fichajes el escuchar cosas tipo “ahora sí, este año ganamos tal o nos clasificamos para cual…” esto no es así, hay equipos que llevan ventaja por el tiempo. Hay equipos que parten con esa ventaja, porque llevan varias temporadas manteniendo una base sólida en cuanto al núcleo duro de los jugadores, al modelo de juego, al mismo entrenador o perfil de entrenador y al final será un año u otro cuando caerá (lo conseguirán). Hay que entender que todo lleva su tiempo; al igual que un equipo tarda su tiempo/temporadas en mostrar una coordinación, funcionamiento y entendimiento óptimo (jugar de memoria que se suele decir) la consecución de un objetivo es idéntico; no puede ser una temporada y con piezas e ideario nuevo cada vez.

El Deportivo tiene que estructurar y conformar su hoja de ruta, poner al mando a gente cualificada, conocedores del mundo del fútbol y de la propia de hoja y que trabaje en consonancia a la misma siendo capaz de no dejarse llevar por el “ruido” inservible.  Deben modificar el discurso y forma de pensar en algunos aspectos; por que, visto lo visto, lo anterior no ha dado los resultados deseados/esperados.

CANTERA

Tema recurrido y recurrente y que necesita un replanteamiento. El Deportivo está, por desgracia, en la 3ª categoría del fútbol español y su filial este año ya está en la 4ª, sólo una por debajo. No encuentro ningún motivo para no tener en cuenta a la cantera y que, de verdad se cuente con ellos. Sé que es un discurso manido el de la cantera, pero si se diseña un guion claro a seguir, la cantera (por sentimiento de pertenencia, viabilidad económica del club y nivel de la cantera deportivista) debe de estar presente y la dirección deportiva y el entrenador del primer equipo deben pensar de igual manera, para así todos, ir en la misma dirección. Evidentemente, no todos los del filial tendrán el nivel para ser jugadores del primer equipo, pero hay que recordar que Yeremay fue inscrito en el primer equipo el último día, a prisa y corriendo, y cuando Rubén lo puso a jugar no sólo dio el nivel, sino que fue desequilibrante y determinante en la categoría…

El entrenador es determinante para hacer entrar a jugadores de la cantera, al final es el que toma las decisiones; por lo tanto, es vital que la dirección deportiva sepa perfectamente a quien trae al Depor. El claro ejemplo lo vimos en el FC Barcelona cuando decidieron subir a Pep Guardiola del Barca B al primer equipo. Conocía la casa, la idea de club, el pensamiento del socio y de la ciudad y no le tembló el pulso para subir de 3ª división a 1ª división (no sólo a 1ª división, a todo un Barça) a los Busquets, Pedrito y cía. Hay que añadir que la directiva también tenía muy claro lo que quería y aunque el equipo tuvo un arranque dubitativo, nadie en el club se planteó nada relacionado a ningún cambio y todos sabemos cómo acabó esa historia… Eso sí, tenían clara la idea, el técnico que debía desarrollarla y jugadores “construidos” y educados futbolísticamente desde la cantera para desarrollar dicha idea.

La temporada que bien más. Un saludo a todos/as y ¡Forza Depor!

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