Uno de los factores que ha tenido cierto impacto en la mala primera vuelta del Deportivo han sido las lesiones. El club blanquiazul ha tenido que ver como varios de sus futbolistas se perdían encuentros por diferentes problemas físicos a lo largo de los últimos meses. Idiakez ha tenido que ir encontrando recambios en prácticamente todas las zonas del campo en una plantilla en la que casi el 50 por ciento de sus integrantes ha faltado alguna jornada.
La portería se salva, de momento. Ian Mackay arrastró diferentes problemas en los últimos años, pero esta temporada ha estado siempre disponible. Lo mismo sucede con Parreño, que tras la alternancia inicial se ha hecho con el puesto. Tampoco ha sufrido problemas el más joven de los tres, un Alberto que de momento no ha participado en partido oficial.
En la línea defensiva empiezan los problemas. El Dépor cuenta con ocho futbolistas en la retaguardia y cuatro han registrado tiempo de baja durante la primera vuelta. Algunos, como Ximo Navarro, han sufrido tres lesiones y todavía están en el dique seco. El lateral se rompió por última vez en Irún y se espera su regreso para enero, pero de momento está al margen. Jaime y Balenziaga tambíen han sido baja por lesiones musculares y el caso más delicado es el de Retu, fuera de forma indefinida por una trombosis venosa.

Un paso más delante, el nombre propio es el de Pablo Muñoz. Sólo 20 minutos en liga y 74 en Copa, donde cayó por últma vez. Dos lesiones en los isquiotibiales le han impedido aportar. Hugo Rama también ha terminado el año tocado y, aunque siempre ha estado en las convocatorias, su participación se ha reducido considerablemente en las últimas jornadas para evitar una lesión grave. En esta zona del campo no ha habido problemas de gravedad, ya que otro que se perdió partidos fue Salva Sevilla, pero fue al inicio por una lesión sufrida antes del verano y de la que le costó recuperarse.
Los contratiempos en ataque fueron más fortuitos, pero también más perjudiciales para el Deportivo. Porque las lesiones de Barbero y Yeremay dejaron al equipo muy tocado. El canario está recuperando su nivel después de tres meses fuera, mientras que el delantero todavía está en la recta final de su recuperación. Esta lacra ha perseguido al conjunto herculino hasta el último partido del año, en el que dejó fuera de combate a Cayarga por unos problemas musculares.
Ni los fabrilistas se salvan de las lesiones
En total, 10 de os 22 jugadores con dorsal de la primera plantilla han dejado de jugar partidos por problemas físicos. Pero el mal fario no termina ahí, porque estas lesiones se extienden a los fabrilistas que asoman la cabeza. En los primeros meses de competición han tenido minutos en liga un total de cuatro canteranos que todavía tienen ficha del filial. David Mella, Martín Ochoa, Diego Gómez y Rubén López. Los tres primeros han pasado ya por el quirófano para resolver fracturas en la cara, la pierna y un problema de sensibilidad en las extremidades inferiores, respectivamente. A mayores, Mella también se perdió varios encuentros por una lesión muscular.
