Superado ya un cuarto de la temporada, Antonio Hidalgo todavía no ha logrado encontrar una defensa de plenas garantías para su Deportivo. El técnico catalán ha hecho diferentes probaturas sin que ninguna de ellas le haya convencido al cien por cien. La última de ellas, colocar a Miguel Loureiro como central zurdo -antes en Málaga lo había hecho como lateral- con Lucas Noubi en la banda derecha y Arnau Comas de acompañante por el centro.
La explicación del míster no se hizo esperar: «Loureiro conmigo ha jugado en ese perfil y prefería que Arnau estuviese cómodo». Una decisión que muestra las inseguridades en una parcela clave donde Hidalgo sigue buscando la fórmula perfecta, aunque todavía se le sigue resistiendo. «Cuando podemos hacer nuestra salida de tres seguramente es una situación más para un central-lateral en ese perfil zurdo y creo que Loureiro ha hecho un buen partido», afirmó en Zaragoza.
Un factor clave en todo ello ha sido la lesión de Ximo Navarro, futbolista capital en el esquema del equipo desde el lateral diestro. Apenas necesitó tiempo para convertirse en imprescindible y menos ha hecho falta para que se note su ausencia. Así las cosas, el sábado (18:30 horas, LaLiga TV Hypermotion) ante la Cultural Leonesa será una buena oportunidad para ver si el último plan se mantiene en el tiempo o si se busca una nueva vuelta de tuerca.
Una defensa con pocas canas
Acostumbrado durante los últimos años a tener centrales curtidos como Pablo Vázquez o Pablo Martínez, el Dépor cuenta ahora con el de Cerceda como el más veterano de los cuatro. Con 28 años -a punto de cumplir 29- se ha erigido como la mayor certeza y la pieza que ha sabido mantener un nivel similar durante las 12 jornadas disputadas. Más aún teniendo en cuenta que sus compañeros suman poco más de 22 años de media. Una falta de veteranía que explica, al menos en parte, la flaqueza en el centro de la zaga.
