El Deportivo se ha encontrado con muchas piedras en el camino durante la primera mitad de campeonato. Las lesiones están en esa lista, provocando que el equipo blanquiazul tuviese que adaptarse a una idea totalmente opuesta a lo que en un principio parecía querer Idiakez. Atravesada esa travesía en el desierto, la aparición de Mella y la apertura del mercado de enero abren las puertas al regreso de ese Plan A.
El técnico vasco quería un equipo que girase en torno al vértigo. Dos mediocentros – José Ángel y Villares – y cuatro atacantes con Lucas Pérez lanzando a los Yeremay, Davo y Barbero. El canario y el delantero andaluz estaban fuera antes de que se terminase la jornada 4 y desde entonces Idiakez trató por todos los medios de hacer funcionar a un equipo que terminó por desnaturalizarse.
La vuelta de Yeremay hace unas jornadas devolvió cierto sentido al puzle, pero el Dépor seguía sin delantero, un oficio que en las últimas semanas ha desempeñado Villares. La segunda parte ante el Arenteiro deja la puerta abierta a ir un paso más en ese regreso a los orígenes. Mella, más cómodo siempre a pierna natural, demostró que puede ser útil también en la banda derecha, lo que además permite devolver a Villares al centro del campo y centrar la posición de Davo, mucho más cómodo ahí que en cualquiera de las dos bandas.
Reforzar esa idea en el mercado
Con ese modelo en la cabeza acude precisamente Ferando Soriano. El objetivo es no cometer los errores del verano e impedir que la baja de algunas de las piezas obligue a cambiar todo el plan para sustituirlas. Llegará un delantero, lo que unido a la recuperación de Barbero proporcionará una referencia en ataque a prueba de problemas.
La idea es firmar también a un especialista de banda para la derecha. Mientras que Cayarga y Valcarce siguen desaparecidos en combate, con esta incorporación se sumaría una pieza a los Yeremay y Mella para entre los tres permitir tener siempre amenaza desde los costados.
