El culebrón del mercado invernal en el Deportivo y en Segunda División ha llegado a su fin. Tras semanas de negociaciones, el Albacete ha dado su brazo a torcer para llegar a un acuerdo y abrir la puerta en este mercado a Riki Rodríguez. El centrocampista y el club herculino ya se habían comprometido de cara a la próxima temporada, pero el club coruñés no ha querido esperar y ha realizado un esfuerzo económico para que se vista ya de blanquiazul. Una vinculación que se prolongará hasta el año 2029.
De este modo, Fernando Soriano consigue uno de sus grandes deseos en las últimas ventanas de fichajes. El director de fútbol ha tenido que esperar para incorporar al capitán del Albacete, pero ha sido finalmente este lunes cuando ha logrado su objetivo. El ovetense jugó su último partido en el Belmonte en Copa ante el Real Madrid y desde entonces no ha vuelto a tener presencia con el conjunto manchego ante los rumores de su salida.
Más de 150 partidos y cuatro años, llegando a ser capitán, es lo que Riki deja atrás en Albacete para venir a jugar al Deportivo. El asturiano se enroló en las filas del cuadro albaceteño a mitad de la temporada 2021-22. Fue indiscutible desde su llegada y ascendió a Segunda División como titular en Riazor. La etiqueta de indiscutible no se la quitó en ningún momento, siendo el cerebro del equipo en las últimas tres permanencias alcanzadas por los blancos.
Antes de recalar en el Carlos Belmonte, el medio vistió las camisetas del Burgos, Racing de Santander y Oviedo (tanto con el primer equipo como con el filial carbayón); así como las de otros equipos del fútbol asturiano de inferior categoría como el Tineo, el Marino de Luanco o el Langreo.
Un posible reencuentro inmediato
El destino suele ser caprichoso y ha querido que el primer encuentro que podrá jugar Riki defendiendo los colores del Deportivo sea, precisamente, ante el equipo del que se acaba de despedir. El conjunto herculino recibirá el próximo domingo (16:15 horas) al Albacete en Riazor. Veremos si con una semana de entrenamientos Antonio Hidalgo confía en Riki de cara a un encuentro que puede ser doblemente especial para él, por ser su debut con el Dépor y su primer reencuentro con el Albacete.