Los ceses de entrenadores están a la orden del día en la categoría de plata y más de la mitad de los equipos de la Segunda División ha habido bailes en los banquillos a lo largo de la temporada. En concreto han sido 12 los clubes en los que ha habido al menos un cambio en la dirección de la plantilla. En algunos de ellos, como Cartagena, Tenerife y Zaragoza, han sido tres los técnicos que han dirigido al equipo esta temporada.
El primero en despedirse fue el exdeportivista Óscar Cano. El preparador andaluz duró cinco jornadas al mando de un Tenerife por el que también pasó Pepe Mel y en el que actualmente está Álvaro Cervera. El cambio más reciente es el de Calleja, en el banquillo del Oviedo, del que aún no se conoce su sustituto. Por otro lado, el último en tomar las riendas de su nuevo equipo fue Gabi, estrenándose el pasado lunes como nuevo técnico del Zaragoza.
Como estos ejemplos se pueden dar otros 36 nombres de entrenadores que han pasado esta campaña por la Segunda División. Los únicos diez que han resistido lo que va de temporada han sido Calero (Levante), Alessio Lisci (Mirandés), Eder Sarabia (Elche), José Alberto López (Racing de Santander), Antonio Hidalgo (Huesca), Rubi (Almería), Iván Ania (Córdoba), Alberto González (Albacete), Pellicer (Málaga) y Rubén Albés (Sporting).
El Dépor, una de las víctimas del cambio de entrenador
El cuadro coruñés, al igual que buena parte de los equipos de la categoría, también ha sido víctima de la inestabilidad en los banquillos. Después de doce jornadas con un inicio titubeante, en el que ocupaba puestos de descenso, el Deportivo destituyó a su técnico, Imanol Idiakez, tras caer derrotado por 1-2 ante el Racing de Santander.
Su sustituto fue Gilsanz, quien subió desde el Fabril y a día de hoy sigue siendo la cabeza pensante del conjunto herculino. 21 encuentros después de coger el proyecto, el betanceiro mantiene al Dépor fuera de la zona roja gracias a las ocho victorias, los ocho empates y las cinco derrotas que ha cosechado.