Este domingo (16:15 horas) el Deportivo vuelve a la competición oficial tras un parón de selecciones que detuvo LaLiga durante casi tres semanas. No lo hará en un escenario cualquiera, sino que su regreso se dará en Anoeta, hogar de la Real Sociedad. El conjunto txuri-urdin, además de ser el vigente campeón de la Copa del Rey, cuenta en sus filas con dos de los nombres más destacados el pasado curso en el fútbol español: Mikel Oyarzabal y Jon Martín.
Oyarzabal, campeón del mundo como indiscutible y referente de una Real campeona de Copa
Mikel Oyarzabal es en la actualidad uno de los mejores jugadores en el fútbol español. El delantero eibarrés viene de firmar una temporada histórica tanto a nivel de club como de selección. Con la Real volvió a ser el referente de un equipo que acabó alzándose con la Copa del Rey. El capitán realista anotó en los cuartos, en las semifinales y en la final del torneo, levantando así su segundo título con el club de su vida.
Además, su temporada en Liga también fue positiva. A pesar de que la Real Sociedad finalizase en la zona media de la tabla, el ariete vasco marcó 15 goles y repartió cuatro asistencias en los 34 partidos que disputó. Sus 15 dianas lo ubicaron entre los siete máximos goleadores de la pasada edición liguera, quedándose a un solo tanto de llevarse su primer Premio Zarra como máximo goleador español del campeonato.
Para ponerle la guinda a una temporada que ya iba a quedar en su recuerdo, Oyarzabal fue uno de los hombres clave para que España ganase el Mundial. Después de ser el máximo goleador de su equipo en todos los torneos, en el Mundial repitió como ‘pichichi‘, pero en este caso de la selección. Fue titular en todos los partidos del torneo y anotó cinco tantos que lo sitúan a la altura de leyendas como Villa o Butragueño entre los jugadores españoles con más tantos anotados en un único Mundial.
Jon Martín, finalista al Golden Boy tras su irrupción definitiva en el primer equipo de la Real
Si Mikel Oyarzabal es presente de la Real Sociedad, Jon Martín es el futuro. El central donostiarra, salido -al igual que Oyarzabal- de la cantera de Zubieta, logró asentarse en el primer equipo txuri-urdin sin necesidad de salir de casa. Tras una primera temporada de adaptación a la Primera División -a la que dio el salto con 18 años- el pasado curso fue el de su asentamiento definitivo como central del primer equipo.
32 partidos entre Liga y Copa -solo uno de ellos como suplente- le bastaron para ser uno de los nombres propios del conjunto realista y una de las grandes promesas a nivel defensivo de LaLiga. Su gran temporada, coronada con la Copa del Rey, le está otorgando el reconocimiento del mundo. El defensor vasco es uno de los 20 nominados al Golden Boy -premio al mejor jugador joven del mundo- y llegó a debutar con la selección absoluta en el amistoso previo al Mundial disputado ante Irak en Riazor.
Esta temporada la ha comenzado del mismo modo del que terminó la pasada, jugando. El joven defensor de 20 años jugó los 90 minutos en las cuatro primeras jornadas de Liga. Ante el Elche salió desde el banquillo y fue expulsado, lo que no le permitió participar ante el Atlético de Madrid, pero volvió a la titularidad en los dos siguientes -y últimos- compromisos de su equipo, uno en Europa y otro en Liga. Además, no se ha detenido durante el parón, disputando más de un centenar de minutos con la selección española sub-21.
