Pablo Martínez fue nombrado por segundo mes consecutivo como mejor jugador del Deportivo, aunque ante Unionistas no tuvo su mejor encuentro. El central tuvo que ser sustituido en el descanso y explicó el motivo: «Son migrañas, me pasa a veces desde pequeño. Me han hecho muchas pruebas estos años para saber de qué viene… a veces al terminar un partido, o cuando tengo mucho calor me dan migraña oftálmica. Pero es la primera vez que me pasa en un partido. No veía a más de 10 metros. Veía a los compañeros a mi lado, pero después sólo colores. Esperé al descanso a ver si me pasaba, pero nada. Lo mejor era que saliera y que otro pudiera jugar».
El francés lamenta una nueva derrota fuera: «Cada semana es lo mismo y no cambia. Es algo que duele. Quedan ocho partidos y tenemos que mejorar fuera de casa si queremos ascender. Nos duele por la afición. Ves el campo así y no poder ganar… es una sensación terrible. Queremos darle las gracias y algo más, pero de momento no están saliendo las cosas. Toca trabajar, no decir nada y mirar al próximo partido».
De todas formas, Pablo Martínez confía en darle la vuelta a la situación: «Es difícil, pero sabemos lo que tenemos que hacer. Hay que estar muy concentrados en el partido del fin de semana. Vamos a ir partido a partido. Con los resultados de los rivales este finde, estamos a cuatro puntos. Cada semana pueden pasar muchas cosas. Perdemos, estamos cuartos y si ganamos quizá podemos ponernos segundos. Estamos muy concentrados en el objetivo».
Pablo Martínez vuelve a defender a Óscar Cano
Ya lo hizo después de León y Pablo Martínez volvió a defender a Óscar Cano: «Veo al míster concentrado en el objetivo, como nosotros. Nos da todo lo que tenemos que hacer en el campo. Lo digo otra vez, nosotros estamos con él. Él no juega, nosotros somos los que estamos en el campo. Después de empezar ganando, pensé que esta vez sí, pero después de encajar bajamos mucho el nivel. Es algo de mente, de cabeza. Y cuando encajamos el gol no se termina el partido. Cambiamos después de encajar. A principio teníamos la pelota, jugábamos bien y después de encajar, bajamos mucho el nivel. Ellos cambiaron el ritmo y tenemos que aguantar eso porque pasa en cada cambo. Si cambiamos eso, daremos un paso adelante».
