Zakaria Eddahchouri ha arrancado la temporada con la ambición de superar lo conseguido el curso pasado, el mejor de su carrera. Tras la salida de Barbero, el neerlandés heredó el ‘9’ del Deportivo y, tras cinco jornadas disputadas, le está haciendo honor a este mítico dorsal a base de goles. Sus cuatro tantos lo colocan como uno de los máximos realizadores de la categoría, empatado con los racinguistas Asier Villalibre y Andrés Martín, y dan esperanzas de que pueda elevar su techo en el presente curso.
En la pretemporada ya demostró que había dado un paso adelante tras el final de la pasada campaña. Cinco tantos en seis amistosos le sirvieron como carta de presentación antes del estreno liguero. En la primera jornada mantuvo el ritmo, fue titular en Granada y clave para la victoria deportivista. Anotó un auténtico golazo y sirvió en bandeja a Mario Soriano con una asistencia de tacón. Tras dos jornadas de sequía y el impacto inmediato de Mulattieri, se vio relegado a un banquillo del que quiere salir a base de goles, concretamente tres en el último partido.
El gran inicio de temporada que está firmando ilusiona y va a ritmo de mejorar la mejor temporada de su carrera. Su techo, al menos hasta la fecha, lo estableció el pasado curso. En una primera vuelta histórica con el Telstar anotó 17 goles en 25 partidos de la segunda categoría del fútbol de su país. El Dépor lo pescó en invierno y en Riazor sumó otras cuatro dianas antes de cerrar su mejor campaña como profesional, situando en 21 tantos su marca personal.
Esta campaña va por buen camino a la hora de mejorar sus registros, de hecho, estos avanzan a un ritmo superior. Con sus cinco participaciones de gol (4 goles y una asistencia) ya ha superado lo que logró como blanquiazul en seis meses de la pasada campaña. Habiendo disputado once partidos menos, Zaka ya ha mejorado su impacto y transmite la sensación de que esta puede ser la temporada de su explosión definitiva en Riazor.
Una carrera en clara línea ascendente
Los inicios de Zakaria en el fútbol profesional neerlandés no fueron precisamente sencillos. Tras destacar en las categorías inferiores del Go Ahead Eagles le llegó su oportunidad con el primer equipo, pero no la supo aprovechar. Con el equipo del que es canterano disputó 27 partidos en la categoría de plata del fútbol neerlandés y otro en la Eredivisie (Primera División), pero no pudo anotar en ningún compromiso liguero. Fue entonces cuando tuvo que bajar hasta el tercer peldaño del fútbol de su país para reencontrarse con el gol. Tras una temporada con 17 tantos en 31 partidos con el Koninklijke su carrera comenzó a despegar.
El Telstar le fichó para la Segunda División y en su primera temporada ya dejó muestras de lo que era capaz anotando 14 dianas en 28 encuentros. Su segunda campaña fue la de la confirmación, con 17 tantos en media temporada antes de dar el salto a Riazor. Ahora busca seguir mejorando sus registros en el fútbol español después de un prometedor inicio de curso.
