Bicho y Arizmendi maquillan un mediocre partido del Dépor

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El espigado atacante peleó un balón que parecía perdido, se hizo con él y se lo entregó a Romay para que marcase el único gol de un encuentro en el que el Real Oviedo fue mejor (0-1). ¿Y qué hizo Bicho? Bicho sobresalió.

Hace unos años que se lleva hablando en Abegondo sobre un mediapunta, un tal ‘Bicho’, que atesora una gran calidad y que tiene un desparpajo que enamora cuando lo ves jugar. Hablan de un jugador que se equivoca muy poco en la entrega. Sabe a quién, cuándo y cómo dar el pase. Además, tiene cualidades para poner el balón exactamente donde ha pensado antes.

El año pasado saltó su nombre en todos los medios. Era el mejor del Juvenil A en División de Honor y empezaba a aparecer en los partidos del Fabril. No era para menos que entre los corrillos de los deportivistas más empedernidos empezase a sonar su nombre.

Pues bien. Ese chico, ‘Bicho’, presentó hoy sus credenciales en la victoria del Deportivo contra el Real Oviedo. En Ribadeo, el Pepe Barrera acogía el Trofeo Centenario y el joven mediapunta elevó su voz y dijo “aquí estoy yo”. Y el equipo lo agradeció porque en todo momento sus compañeros le buscaron. Fue el mejor del conjunto blanquiazul los cerca de 60 minutos que estuvo sobre el campo.

Sin embargo, el Dépor se ahogó en su propio sistema, el 5-2-2-1 que está probando Fernando Vázquez esta pretemporada y que hace que el equipo se plante con pocos efectivos en el área contraria. Además, el Oviedo estuvo muy sólido que supo salir bien al ataque. Deak, Rochela y Aythami formaron la línea defensiva, con Laure y Seoane por los costados. Assunçao y Teles -como mediocentros- y Bicho y Juan Carlos -como interiores- intentaban surtir de balones a Luis en la primera parte. Aranzubia jugó los 90 minutos. Antes del descanso, dos ocasiones. Una para Seoane y otra para Teles, ambas marradas.

El carrusel de cambios al descanso no asentó a la plantilla herculina sobre el verde y dejó al Real Oviedo como único protagonista del partido. Hasta que apareció Arizmendi. El madrileño peleó un balón en banda, bregó y bregó hasta que se hizo con el esférico y centró hacia el compañero mejor situado, Romay, que hizo el único gol del encuentro. Ése que le dio la Copa al Deportivo.

Arizmendi es sinónimo de lucha. Lo conocemos de su etapa aquí, donde fue el máximo goleador y seguramente también el mejor jugador del Dépor en su último año como blanquiazul por hacer lo que hizo en esa jugada. Pelea por arriba y por abajo, parece que se cae pero no, parece que la pierde pero no. No hay duda, Arizmendi es eso.

R.C.Deportivo: (1er tiempo) Aranzubia; Laure, Deak, Rochela, Aythami, Seoane; Assunçao, Teles; Juan Carlos, Bicho y Luis.

R.C.Deportivo: (2º tiempo) Aranzubia; Manuel Pablo, Kaká, Insua, Uxio, Ayoze; Alex Bergantiños, Teles (Sidibé); Bicho (Romay), Juan Carlos (Arizmendi) y Dani Iglesias.

Real Oviedo: Pol; David Alba, Pardo, David Fernández, Sergio Rodríguez; Salva Rivas, Héctor; Néstor Susaeta, Alain, Eneko y Cervero.

Goles: 0-1. Romay, min.86.

Árbitro: Iglesias Villanueva (colegiado gallego). Mostró tarjeta amarilla a Kaká.

Incidencias: Partido correspondiente al Trofeo Centenario de Ribadeo en el Pepe Barrera. Al final del partido, algunos aficionados increparon a Manuel Pablo.

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