El mejor equipo de la categoría visita Riazor (domingo, 16:15 horas). El Deportivo de La Coruña recibe a un Real Racing Club de Santander que es líder sólido de Segunda División. Y eso, en una competición como la Liga Hypermotion y ya metidos en la duodécima jornada, ya es decir mucho.
El conjunto dirigido por José Alberto López está arrasando: es primero, con 7 puntos de ventaja sobre segundo y tercero, ha ganado 8 de sus últimos 9 partidos, tan solo el Cartagena le ha metido mano, cuenta todas sus salidas por triunfos, tan solo ha encajado 3 goles a domicilio (2 en inferioridad numérica) y encadena 3 porterías a cero.
Asociación vertical
El Real Racing Club es un conjunto tremendamente propositivo, que en muchos patrones de juego recuerda al Deportivo. A partir de un 4-2-3-1 como estructura base, José Alberto ha conseguido construir un equipo que quiere ser asociativo, pero siempre con la verticalidad en mente. No, el Racing Club de Santander no es el equipo que más pases acumula.
De hecho, en parte fruto de su capacidad para ponerse por delante, es un equipo que maneja una media de posesión inferior al 50% (47,9%). El dato explica qué busca el cuadro cántabro, prioriza encontrar pases dentro para las recepciones al apoyo de sus cuatro atacantes como mecanismo para superar la presión del rival y poder correr. El equipo que menos en largo juega es el más vertical.

La salida de balón de Montero y el doble pivote Aldasoro-Vencedor estable y con criterio en la dirección potencian las apariciones de la línea de tres mediapuntas más poderosa de la categoría. Porque el trío conformado por Andrés Martín, Pablo Rodríguez e Iñigo Vicente lo tiene todo. Son capaces de jugar de espaldas y recibir al pie para girarse o combinar de cara. Pero también atacan el espacio, tienen capacidad para desequilibrar en el uno para uno y no solo aparecen bien al remate, sino que suman calidad en la definición.
Si a esta poderosa segunda línea se le suma en punta un Arana también muy completo por su habilidad para descender al apoyo como para trazar rupturas y laterales con vuelo por fuera como el francés Michelin y los zurdos Mario y el exdeportivista Saúl García, parece imposible que el Real Racing Club no destaque por su alto ritmo de juego. Algo que le lleva a conceder bastante, pero también a producir.
El que más produce… a pesar de su puntería
Así, el Racing es un equipo muy amenazante y con recursos, que no necesita demasiados espacios para acelerar su fútbol ofensivo. Es un equipo que se maneja muy bien en situaciones reducidas porque sabe combinar esa asociación con movimientos verticales. Aunque no necesitar demasiados metros no es sinónimo de desaprovecharlos. Porque sí, el bloque santanderino maneja también de manera fabulosa el contragolpe.
El conjunto dirigido por José Alberto es capaz de expandirse desde muy abajo, pero también transiciona desde posiciones más adelantadas gracias a su enorme capacidad para presionar e incomodar al rival. El Real Racing Club juega sin balón con un ritmo igual o superior al que impone con balón. Es un equipo que va a toda velocidad. Su presión alta es otra de sus virtudes y ya le ha otorgado más de un gol este curso.
Así, no es de extrañar que manejando todos estos registros en el juego corrido y también el balón parado sea el equipo que más goles esperados ha generado este curso. Aunque es el séptimo en cuanto a volumen total de disparos (13,4 por encuentro), ha producido con ellos 19,8 xG. O, lo que es lo mismo, 1,80 xG por partido. Es decir, menos ocasiones que otros, pero más claras.
Claro, con todos estos datos parece difícil que el Racing se quede sin marcar. Y así es: ha materializado gol en todos sus partidos… a pesar de su falta de puntería. Porque sí, aunque genera mucho y tanto Andrés Martín como Iñigo Vicente están en un gran momento de forma, Arana (3 tantos) y Karrikaburu (0 dianas) están dejando a deber.
Una plantilla amplísima y descansada
Precisamente la suplencia de ‘Karrika’ es solo un ejemplo de lo amplia y variada que es la plantilla del Racing. José Alberto cuenta no solo con el tercer plantel más joven de la liga (25,9 años de media contando los 23 futbolistas que han participado) sino con un ‘roster’ conformado por dos futbolistas de relativo nivel por puesto.
Esa circunstancia fue la que permitió a su técnico apostar entre semana por un once inicial en el que entraron siete futbolistas nuevos con respecto al que triunfó hace una semana en Cádiz. Sangalli, Hernando, Saúl, Iñigo Sáenz-Maza, Suleiman, Lago Junior y Karrikaburu. Es cierto que José Alberto tuvo que acabar recurriendo a Arana y a Andrés Martín para ganar al partido, pero la sola posibilidad de renovar tanto la alineación y seguir siendo muy reconocible ya habla a las claras de la enorme profundidad de una plantilla que se ha llevado el mazazo de perder a su capitán, Iñigo Sáenz-Maza, por una lesión de rodilla precisamente ante el Córdoba.
El autor del gol en la última visita del equipo blanquiverde a Riazor no estará en el césped, pero la dirección del club ha ido sabiendo moverse en estos años para que aquellos futbolistas que lograron el meritorio ascenso en la 21/22 se cuenten ya hoy con los dedos de una mano. Por eso, por su capacidad para crecer y mejorar, el Real Racing Club es como Thanos: «inevitable». Aunque a quien parece invencible se le puede ganar.