«Intenté llevarlo de la mejor manera posible, pero era algo nuevo para mí. Es verdad que tengo 22 años y muchas veces no quieres mirar y te llegan por todos lados. Pedí ayuda, me ayudaron y ahora estoy mucho más tranquilo y enfocado al 100% en el Dépor».
Esas eran las palabras de Yeremay tras finalizar el partido contra el Almería. El 10 marcó y lo hizo llevándose primero la mano a la sien y posteriormente señalando el escudo. Cabeza y corazón en A Coruña, concretamente en el Deportivo.
«Soy un niño y le pedí ayuda al psicólogo porque llegó un momento en el que no me sentía yo. No me sentía bien y le pedí ayuda. Lo estoy llevando mucho mejor».
Y es que tras muchos rumores, el Deportivo consiguió blindar a uno de sus grandes talentos y actualmente seña de identidad. El extremo ha incrementado su cláusula de rescisión y en a Coruña respiran al poder disfrutar de uno de esos futbolistas que dejan su impronta nada más pisan el verde.
Así fue la celebración de Yeremay tras su gol ante el Almería

