El Deportivo se encuentra en el tramo definitivo de la temporada con el objetivo de proclamarse como campeón del grupo I de la División de Honor Juvenil y clasificar así a la Copa de Campeones. El conjunto entrenado por Miguel Figueira, que recuperó el liderato tras el pinchazo del Celta el pasado fin de semana, es líder con un punto más que los celestes y, a falta de dos jornadas para el final, depende de sí mismo.
«Están contentos, concienciados. Llegar al final de Liga con ventaja para nosotros nos da cierta tranquilidad. Después del partido contra el Celta hicimos un muy buen trabajo con los chicos. Sobre todo concienciándoles de que la Liga todavía era posible. En ese partido creo que hicimos las suficientes ocasiones como para poder empatar o ganar el partido. En Santander el equipo compitió muy bien. Para esta semana exactamente lo mismo, contra un Oviedo que está siendo el tercer mejor equipo en la segunda vuelta», declaró el entrenador.
El primer rival al que se tendrán que medir es, en Abegondo, a un Real Oviedo (domingo, 16:30 horas) que está haciendo una grandísima segunda vuelta. El conjunto asturiano encadena ocho partidos consecutivos sin conocer la derrota. Los fichajes invernales y la recuperación de jugadores para la causa son las principales novedades de un equipo que aprovecha sus oportunidades al contragolpe. Jaime Coballes, con tres goles en los últimos dos partidos, es el principal referente de los carabayones, quienes estarán disputando hasta la última jornada el tercer puesto con su rival histórico, el Sporting de Gijón.
«El Oviedo no nos va a sorprender. Con este entrenador siempre jugaron con una 4-4-2. En la segunda vuelta recuperaron y ficharon a jugadores importantes para ellos. El delantero, Jaime Coballes, está haciendo una gran segunda vuelta. Estarán peleando por ese tercer puesto con el Sporting, que hay rivalidad, y para ellos es importante. Espero un equipo más metido atrás y que nos juegue a la contra«, señaló Figueira.
El preparador de Mazaricos también recalcó la importancia de liberar a sus jugadores de una posible presión. A pesar de ello, confía en que se note lo que se juega el equipo en este encuentro: «A diferencia del partido del Celta, en este partido se debe notar, para bien, quien se juega algo. El trabajo más importante para nosotros es que los chicos estén liberados de esa presión mala y sean capaces de hacer el fútbol que estamos haciendo estas últimas semanas».
La posibilidad de cantar el alirón
Una victoria deportivista, acompañada de una derrota de un Celta que visita al Choco, supondría llegar a la última jornada con el campeonato asegurado para el conjunto de Abegondo. A pesar de la gran noticia que esto supondría, Miguel Figueira no quiere pensar en ello. El técnico evitará conocer el resultado de sus rivales y centrarse solamente en competir, independientemente del resultado que se dé en Redondela.
«Si es trascendental y final es una gran noticia, porque sería señal de que nosotros ganamos y el Celta pierde. Me lo planteo como una semana más de competición, trabajando los conceptos que normalmente trabajamos pero con las peculiaridades del rival. Si fuera trascendental y final es una buena señal porque ganaríamos la Liga, pero estamos preparados para competir el partido sin saber el resultado del Celta aunque sea complejo. El día del Racing también lo intenté pero fue imposible. Aquel día el Celta jugaba una hora antes, pero esta vez, jugando a la misma hora, los chicos tienen que estar centrados en nuestro partido«, apuntó.
Por último, confía en que su equipo siga mostrando el carácter competitivo que les ha llevado a cosechar buenos resultados y sensaciones en las últimas semanas. Además, insistió en que en el partido contra el Celta, su única derrota liguera desde diciembre, el equipo mereció más de lo que finalmente obtuvo.
«Espero que, como contra el Racing, tengan la respuesta que tuvieron porque fueron capaces de marcar un gol muy bueno a nivel colectivo en una segunda parte muy igualada. Eso me deja tranquilo, los chavales están entrenando y compitiendo bien. Insisto y recalco que el día del Celta merecimos mucho más, pero la gran actuación de su portero les salvó de un empate, como mínimo», concluyó.