Después de un más que complicado inicio de curso, el Deportivo parece haber encontrado el camino hacia la tranquilidad y, por qué no, atreverse a aspirar a cotas más altas en LaLiga Hypermotion. Con tan solo 10 puntos a su llegada al cargo, Óscar Gilsanz ha sido capaz de impulsar al equipo hasta situarlo en números de playoff. Al menos teniendo en cuenta solo las jornadas en las que él se ha sentado en el banquillo blanquiazul.
Ante el Almería, el técnico betanceiro sumó su séptima victoria a los mandos de un equipo que ha cogido velocidad de crucero en las últimas jornadas. Los datos así lo corroboran y es que, desde aquella victoria ante el Cartagena en noviembre, únicamente tres clubes han sumado más puntos. Solo Elche, Almería y Huesca, con 28, han cosechado más que el conjunto blanquiazul, con 25, en este tramo de temporada.
Pero, como todo, el entrenador blanquiazul también ha tenido que enfrentarse a situaciones complejas, como la salida de un Lucas Pérez fundamental en lo futbolístico y, por supuesto, en lo anímico. Para ello, ha sido capaz de potenciar aun más si cabe a sus dos perlas, Yeremay y David Mella, encontrando por el camino la mejor versión de Helton Leite, Ximo Navarro o Mario Soriano. Un grupo de jugadores que han dado un paso al frente para hacer de este Dépor un conjunto más sólido que al inicio de la campaña.
Un reto a alcanzar en Elda
Por segunda vez en este curso, el Deportivo ha encadenado dos victorias seguidas. La primera también bajo las órdenes de Óscar Gilsanz nada más coger las riendas del primer equipo ante el Cartagena y Eibar. Tras vencer al Almería, vuelve a hallarse en la misma situación y frente al Eldense tiene la oportunidad de conseguir por primera ocasión este curso tres victorias de manera consecutiva.
Los herculinos además visitarán por vez primera en su historia el Nuevo Pepico Amat, reencontrándose allí con un viejo conocido como Jose Luis Oltra, artífice del penúltimo ascenso blanquiazul a Primera División. Vencer en Elda supondría dar un golpe en la mesa por la permanencia y, por qué no, seguir soñando con un playoff al que empieza a cogerle el ritmo.