El Sadar será una caldera para recibir al Deportivo

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Después de unos días en los que la actualidad blanquiazul ha girado por completo en torno al banquillo con la destitución de Natxo González y la posterior llegada de José Luis Martí, todas las miradas empiezan a estar puestas en El Sadar. El Deportivo visitará este sábado (18:00 horas, Movistar Partidazo) a un Osasuna que lidera la clasificación y aún no conoce la derrota en un estadio que presentará un lleno hasta la bandera para medirse al conjunto herculino.

Osasuna anunció ayer miércoles a través de su página web que ya no quedan localidades disponibles para el duelo entre rojillos y blanquiazules. Tal y como reza el comunicado, las poco más de 400 entradas que salieron a la venta en la mañana de ayer se agotaron en cuestión de horas, por lo que este sábado El Sadar lucirá sus mejores galas y será una auténtica caldera para recibir al Deportivo.

Será la sexta ocasión en lo que va de curso en la que el feudo rojillo cuelga el cartel de ‘no hay billetes’, algo que ya ocurrió anteriormente ante Cádiz, Zaragoza, Nástic de Tarragona, Rayo Majadahonda y Extremadura. Así pues, las 18.375 localidades de aforo con las que cuenta El Sadar estarán ocupadas por aficionados, entre los que habrá una nutrida representación de seguidores deportivistas que viajarán a la capital navarra con la ilusión de presenciar la primera victoria de la era José Luis Martí.

El reto, al menos sobre el papel, no parece nada sencillo. Los números de Osasuna como local ponen de manifiesto el poderío de un equipo que, en gran medida, ha cimentado su condición de líder en su estadio. 14 victorias y 2 empates (ante Elche y Numancia), o lo que es lo mismo, 44 puntos de 48 posibles con un saldo de 26 goles a favor y tan solo 6 en contra. En la actualidad, los de Jagoba Arrasate encadenan 12 triunfos consecutivos y para encontrar el último gol encajado en su feudo es necesario echar la vista atrás algo más de tres meses. Sin lugar a dudas unas cifras que hacen de El Sadar un fortín inexpugnable.

Así las cosas, el escenario no parece ser ni mucho menos el que hubiese deseado José Luis Martí para su estreno en el banquillo herculino. No obstante, si nos atenemos al rendimiento del Deportivo como visitante en los últimos tiempos y los resultados cosechados en campos tan complicados como El Molinón, el Nuevo Los Cármenes, La Rosaleda o el Carlos Tartiere, el de este sábado en El Sadar puede considerarse como una ocasión inmejorable para hacer bueno el tópico de a entrenador nuevo, victoria segura. Un ansiado triunfo que, de producirse, supondría toda una inyección de moral y reengancharía de nuevo a los blanquiazules a la lucha por el ascenso.

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