El Deportivo llega al final de la temporada con los deberes hechos después de lograr el ascenso frente al Barça Atlètic. Sin embargo, este no es el caso de su próximo rival, el Real Unión, que visitará Riazor con la permanencia en juego. El conjunto vasco ocupa la decimotercera plaza y precisa de un empate para asegurar su presencia el siguiente curso en Primera Federación. Una situación a priori tranquila, pero que no le garantiza nada.
El estado de ánimo en el club txuribeltz es muy positivo, aunque no quieren confianzas. Su entrenador, el gallego Fran Justo, lo expresó el sábado en rueda de prensa haciendo uso de una de las míticas frases de Arsenio Iglesias, leyenda deportivista. «Ahora tenemos que festejar y a partir de mañana descansar. Arsenio Iglesias, uno de los mejores entrenadores de la historia del Deportivo, decía: ‘Cuidado con la fiesta, que te la quitan de los fuciños’. Vamos a tener cuidado. Con un punto estamos, pero cuesta mucho ganar. Lo tenemos que festejar, pero con cuidado», advirtió.
La última victoria ante el Fuenlabrada les acerca a su objetivo, pero el técnico ourensano sabe que aún queda trabajo por hacer. «Estamos dando pedaladas y este fin de semana tenemos que dar la más fuerte. Vamos a descansar y preparar esa final en un estadio de fútbol profesional, de Segunda División, como se merece el Deportivo. Ojalá podamos conseguir ese punto que nos de la permanencia en la categoría, que es lo nuestro», aseguró.
Una historia de ida y vuelta en el Stadium Gal
La temporada de Fran Justo ha sido bastante particular. El pasado verano llegaba a Irún abalado por su gran trabajo en el Arenteiro, al que había dejado líder en Segunda Federación antes de poner rumbo a Lugo, donde las cosas no le salieron tan bien en Segunda División. Sin embargo, la asociación con el Aston Villa llevó a su destitución y al fichaje de Íñigo Idiakez, hermano del entrenador del Deportivo.
Las cosas no salieron bien a partir de ese momento y la directiva decidió dar marcha atrás, recuperando a Justo para el puesto a principios del mes de abril. Un cambio gracias al cual están cerca de lograr la salvación.
