Los dos olvidados de Seedorf

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Los cambios de planes y las pruebas en el once han predominado durante el mandato de Seedorf en el Deportivo. Aunque parece que el rombo de cuatro centrocampistas se ha asentado, el técnico holandés tiene todavía dos balas en la recámara que aún no ha utilizado.

Gerard Valentín y Tyton no saben lo que es jugar desde la llegada de Seedorf. Pese a que ha habido dudas en ambas posiciones, especialmente en la portería, el catalán y el polaco siguen esperando su momento a pesar de ser la recta final de la temporada. La grave lesión de Eneko Bóveda, unido a los problemas para encontrar seguridad bajo palos pueden convertir a ambos en posibles opciones de cara al siguiente compromiso.

Gerard Valentín ha jugado tan solo cuatro partidos esta temporada: dos en liga (96 minutos) y dos en Copa del Rey (123 minutos). Pobre balance para un futbolista que llegó para ser una alternativa en el lateral derecho. En invierno llegó Eneko Bóveda y sus opciones para sumar minutos se desvanecieron. Seedorf le ha convocado en dos ocasiones, concretamente en las dos últimas jornadas de liga ante Girona y UD Las Palmas.

Gerard Valentín entrenamiento del Deportivo Coruña del 28 de julio

Foto: Fernando Fernández

Tyton busca su oportunidad

En cuanto al guardameta polaco, su aportación sobre el césped ha sido muy pobre. Ha encajado ocho goles en los dos partidos que ha disputado, cuatro ante la Real Sociedad y cuatro en Copa del Rey ante la UD Las Palmas. No ha llegado a mostrar su nivel pese a las pocas oportunidades de las que ha gozado. Gran parte del deportivismo pide probar a Tyton, pues Rubén y Koval no han demostrado estar a la altura. Clarence Seedorf le ha convocado en cuatro partidos, aunque el holandés confía en el propio Rubén.

En definitiva, el parón de selecciones puede ser un buen momento para que Tyton y Gerard Valentín trabajen desde Abegondo con Seedorf valorando en primera persona. El holandés tampoco ha confiado en los fabrilistas Edu Expósito, One o el internacional Francis Uzoho. La situación es agónica y cualquier cambio acertado puede suponer dar con la tecla.

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