El Dépor visita a un Málaga CF con overbooking en la enfermería que, tras un buen inicio, viene de enlazar cuatro derrotas consecutivas. Pellicer y el proyecto, más cuestionados que nunca. Analizamos al rival de la jornada 9.
“Cualquier tiempo pasado fue mejor” es un refrán que, a buen seguro, se ha repetido en múltiples ocasiones de “Málaga hasta A Coruña”. Dejando las coplas de Manrique y la música de Leiva a un lado, Málaga CF y RC Deportivo se reencuentran este domingo (21:00 h, La Rosaleda) en un partido marcado por la nostalgia de tiempos dorados y por aficiones que nunca dejaron de creer. Años en los que actuaban en el escenario de la élite del fútbol español, de gloria europea y estadios llenos de orgullo, se reflejan ahora en un enfrentamiento que trasciende los puntos: una cita con la memoria y con la obligación —y la presión— de volver a ser.
El bajón malacitano
El equipo costasoleño arrancó la Liga Hypermotion con un empate (1-1) en Martiricos ante el Eibar para, posteriormente, enlazar dos triunfos consecutivos con “goles partita” del debutante Rafa Rodríguez, en casa ante el filial txuri-urdin y sorprendiendo a domicilio a la UD Las Palmas. Sin embargo, todo se truncó en el derbi ante el Granada CF. Los boquerones asaltaban provisionalmente el liderato de la categoría con un doblete de Chupete, pero sus vecinos nazaríes los bajaron a la tierra neutralizando la ventaja.
Aquel mazazo supuso, sin ninguna duda, un punto de no retorno en el que se encuentran actualmente los pupilos de Sergio Pellicer y que ha propiciado que el técnico castellonense, con pasado en el Fabril, esté más cuestionado que nunca. Una derrota ante el Dépor podría incluso suponer su cese. Son ya cuatro derrotas consecutivas que merman lo anímico y tampoco ayudan a mitigar las consecuencias de las numerosas bajas.
Desde la barrera lo verán el sancionado Javi Montero y los lesionados Álex Pastor, Luismi, Moussa Diarra, Ramón y Puga. A ellos hay que sumar la ausencia de Izan Merino, que junto a David Mella está en Chile viviendo la experiencia mundialista con la Sub-20. Joaquín Muñoz y Adrián Niño, que arrastran molestias, serán duda.
El once rival
No será sencillo, ante tantos contratiempos, prever un once del Málaga CF para esta jornada número 9 de competición. Uno de los fijos e importantes —de los porteros más destacados de la categoría el pasado curso— será Alfonso Herrero bajo palos. Para acompañar a Diego Murillo en la pareja de centrales, Pellicer deberá escoger entre la juventud de Ángel Recio o la veteranía de Einar Galilea, que vuelve tras sanción. Los laterales, salvo sorpresa, serán para Gabilondo (derecha) y Víctor García (izquierda), aunque la opción de Dani Sánchez en este último puede ser una alternativa para ganar profundidad en el costado zurdo.
Para el doble pivote apuntan Juanpe y Dani Lorenzo —que ha retrasado su posición por necesidades del guion— por delante del experimentado Darko Brasanac y Carlos Dotor. En las bandas, Larrubia, jugador franquicia, y Julen Lobete, ante la incógnita del estado de Joaquín Muñoz. En la misma situación está Adrián Niño, por lo que los jóvenes Rafa Rodríguez y Chupete se perfilan como punta de lanza del ataque malacitano.
Fortalezas y debilidades tácticas
El Málaga CF de Sergio Pellicer utiliza un 4-4-2 que, en diferentes fases del partido, puede variar a un 4-2-3-1. En ataque opta por poblar la zona central con apoyos interiores de los extremos, que pisan ese carril para generar espacio exterior a las incorporaciones de los laterales. Aunque intentan salir con el balón controlado mediante mediocentros de apoyo en un doble pivote asimétrico —donde uno tiene un perfil posicional y otro capacidad de giro o progresión—, también se caracterizan por sus transiciones ofensivas efectivas.
Su estructura defensiva se organiza en bloque medio, con líneas muy compactas. Apenas deja espacios entre ellas, limitando la recepción interior y forzando al rival a jugar por fuera. Sin embargo, acusa falta de agresividad sostenida en la presión alta: cuando el equipo decide saltar, la coordinación de sus líneas se desajusta. Otro de los hándicaps aparece en la defensa de segundas jugadas: tras rechaces o despejes, la segunda línea no se reorganiza con suficiente rapidez.
Una de las claves del partido, para que el deportivismo concluya el domingo con una sonrisa, será que el equipo mantenga la dinámica que hasta el momento lo sostiene como líder de Segunda División. Mientras el Málaga CF se desinfla en las segundas partes —donde ha encajado el 70 % de sus goles—, el Dépor acelera en esa fase de los encuentros y ya suma 10 de sus 17 tantos durante este curso.
Precedentes en Málaga
Veintiún partidos ha disputado el RC Deportivo como visitante ante el Málaga CF en La Rosaleda, con balance negativo: ocho victorias andaluzas, diez empates y solo tres triunfos gallegos. En la temporada 2000/01, 1-3 con gol de Makaay y doblete de Scaloni. Un Lionel que, curiosamente, repetiría como goleador en el 0-2 de la 2002/03. Para ver la última alegría herculina hay que remontarse al playoff de ascenso del curso 2018/19, cuando Álex Bergantiños aprovechó un grave error del meta Munir para sellar el pase coruñés a la final.
