Pedro Mosquera ha vuelto esta temporada a Segunda División tras lograr el ascenso el curso pasado con la AD Alcorcón. El coruñés, que defendió los colores del Deportivo durante cuatro temporadas entre 2015 y 2019, repasó en una entrevista en Offsiders su carrera como futbolista profesional, haciendo una pausa en su etapa blanquiazul. Sobre ella destaca especialmente su tumultuosa relación con Carmelo del Pozo, exdirector deportivo herculino, que desembocó en su salida de Riazor.
El centrocampista explicó que en ningún caso pasó por su mente la posibilidad de marcharse: «Ese año no ascendemos y yo me quiero quedar otro año ahí. Al final cuando desciendes con el equipo intentas volver a Primera, lo que pasa que sigue el director deportivo este y me quiere rescindir. Le digo que si no quiere que esté ahí no voy a estar y rescindo el contrato. Como el Dépor no quería que continuase rescindí y me fui para Huesca».
Las cosas no le irían nada mal en el cuadro oscense, con el que cuajó una buena campaña que tuvo final feliz. «Ese año quedamos primeros con el Huesca, ascendemos a Primera División y desgraciadamente el Dépor desciende a Segunda B. Ahí me dieron ganas de mandarle un mensaje al director deportivo», explica un Pedro Mosquera que no recuerda de forma positiva su relación con el segoviano.
Mallorca, la peor experiencia de su carrera
También recordó cómo vivió el playoff que finalizó en derrota contra el Mallorca: «En esos partidos de playoff no jugué nada. En la ida ganamos 2-0 y en la vuelta nos meten 3-0. Aparte en la noche de San Juan, que en A Coruña se vive increíble porque hacen todas las hogueras en la playa. Estaba todo preparado para, cuando volviéramos, ir todo por el paseo marítimo con las hogueras. Me acuerdo que nos metieron el 3-0, invasión de campo allí en Mallorca y nosotros estábamos con la mirada perdida. Volamos a Santiago y todos estábamos callados en el autobús. Ni celebración ni nada. Es de lo más duro que he vivido yo en el fútbol».

