Fue el primero en llegar. Y ha llegado para sustituir al último en irse. O, al menos, al último futbolista en conocerse que «en principio» no continuará, salvo inesperado giro de los acontecimientos, en el Dépor. Quería la entidad un perfil de delantero rematador, pero también capaz de aportar fuera del área. Busca el Deportivo con Gorka Santamaría la manera de mantener todo lo que daba Miku y sumar un ‘puntito’ más. Pero, realmente, ¿qué pierde a priori el Dépor con la marcha del venezolano y qué gana con la incorporación del ex del Badajoz?
Probablemente, Gorka ha convencido a la estructura deportiva del club porque el pasado curso fue el de su explosión definitiva como goleador. Tras sumar 26 goles entre las tres -incompletas- temporadas anteriores, la campaña pasada Santamaría cosechó 15 dianas. Una cifra que le hizo colarse en el top-9 de máximos artilleros de la categoría. A sus 27 años, el punta criado en Lezama parece haber alcanzado su plenitud.
El gol
Como comentamos, el gol es el principal valor del delantero vasco. De no ser por sus buenos registros, seguramente no estaría en el Deportivo. Y es que siempre según Wyscout, Gorka tan solo necesitó tener ocasiones por valor de 9,78 goles esperados (xG) para materializar 15 tantos. La efectividad es un punto diferencial en Santamaría, como lo fue y lo dejó de ser para Miku el pasado curso en el Deportivo. Y es que el venezolano arrancó convirtiendo en gol todo lo que tocaba, pero se cayó por el camino. Acabó con 12,7 xG y 12 goles marcados. Es decir, menos de los que ‘debió’. Mientras, con casi los mismos goles esperados en función de sus ocasiones, Quiles hizo 20.

El Dépor fue el año pasado un equipo que logró que sus delanteros tuviesen situaciones de gol. Si este curso mantiene esa tendencia, Santamaría estará más cerca de triunfar en A Coruña. Porque el exariete del Badajoz encontró menos oportunidades con su equipo (no llegó a 2 remates por partido), pero supo aprovecharlas.
El juego aéreo
El Dépor fue un equipo muy centrador el pasado curso, pero quizá no tuvo tanta amenaza en área como su producción hubiese correspondido. Más allá de que Quiles se convirtió en un futbolista muy dañino atacando el remate desde el lado opuesto al centro, lo cierto es que el conjunto coruñés únicamente sumó 4 tantos de cabeza entre Miku y el andaluz. La cifra supone la mitad de los goles que logró del mismo modo el propio Gorka. Con 8 tantos con la testa, Santamaría se convirtió en la gran referencia de la categoría en la lid del cabezazo a gol, solo por detrás del rayista Héctor Hernández (9). Ambos lideraron la clasificación de goles de cabeza con mucha diferencia con respecto al resto de puntas.
Así, más de la mitad de los goles de Santamaría llegaron tras contactar el esférico con su cabeza. La variedad es amplia: desde remates anticipando al primer palo a testarazos llegando bien al segundo palo, pasando por cabezazos tras saque de esquina imponiéndose en el corazón del área a su marca. Gorka Santamaría no solo es poderoso por alto, sino que también domina ‘timing’ y técnica del cabeceo. Algunos de sus tantos el pasado curso son, simplemente, una maravilla.

Pese a ello, el pasado curso, Gorka apenas superó el 30% de éxito en los duelos aéreos. Es decir, prácticamente siete de cada diez veces, su rival se imponía a él. El porcentaje es claramente inferior al de Miku y al de Quiles, pero quizá no le ayuda el hecho de haber estado más exigido (promedió más de 10 duelos aéreos mientras los atacantes deportivistas estaban sobre 6).
Aun así, es innegable que Santamaría será, sin lugar a dudas, una buena referencia para el juego directo del Deportivo. El conjunto coruñés demandó mucho de Miku esa capacidad de quedarse balones para otorgar oxígeno al equipo cuando se encontraba posicionado muy atrás. Y Gorka sí dio eso al Badajoz. Quizá no ganando directamente una gran cantidad de duelos aéreos, pero sí bajando a recibir y cayendo a bandas al tratarse de un delantero poderoso, pero más ágil que el venezolano en la actualidad.
La asociación
Sin ser un virtuoso técnico, Santamaría tampoco se desenvuelve mal a la hora de ser un apoyo para el juego asociativo de su equipo. El Badajoz otorgó al vasco una cuota de intervención mucho mayor a la que el Deportivo dio a Miku, pese a ser jugadores que se desempeñaban en el mismo puesto. Aún así, el ex ‘7’ deportivista tenía cierta finura con el balón en los pies, aunque su acierto era menor que el de Quiles y Santamaría cuando se trataba de asociarse en último tercio.

Aunque no sea el aspecto más destacado de su juego, Santamaría es un delantero que interpreta bien lo que sucede a su alrededor. Tiene criterio y un control óptimo con ambas piernas. Un aspecto que le ayuda a dotar de fluidez el juego ofensivo de su equipo. Al menos, en asociación, ya que ni Miku ni Santamaría son diferenciales si se les exige ir al espacio. Como decimos, el vasco es un futbolista más ágil y menos ‘pesado’ que el venezolano, lo que le lleva a ser algo más dañino en conducción en los primeros metros. Pero desde luego, no supera a rivales por el regate puro ni por su potencia en carrera. El Deportivo deberá buscar un perfil así para acompañar a Santamaría porque Gorka, como Miku, no se lo va a dar.
Las diferencias entre Miku y Gorka Santamaría
De esta forma, vemos cómo Gorka Santamaría podrá aportar algo muy similar a lo que Miku sumaba al Deportivo. Los dos son delanteros centro de referencia, aunque el radio de acción del expunta del Badajoz es mayor que el de Miku, que el pasado curso fue más un futbolista encargado de fijar a los centrales y estar predispuesto para el remate en el área.
Ese remate en el área será el que, si todo va bien, mejore el Deportivo con un Santamaría que remató menos, pero mejor. Ambos ‘nueves’ son similares además en el aspecto defensivo y aunque Miku ganó un mayor porcentaje de duelos aéreos, el vasco encontró mucho más acierto por alto en la finalización. Ese acierto se extiende a todo el último tercio, ya que Santamaría sumó más tanto en asistencias esperadas (xA) como en preasistencias (second assists) -pase previo al pase de gol-. Son aspectos a tener en cuenta para un Deportivo que busca con Gorka Santamaría todo lo que sumó Miku durante su periplo blanquiazul y también algo más.

