El Deportivo sigue preparando en Abegondo el partido que le enfrentará este domingo (18:30 horas) al Mirandés. Los dos nombres propios de la lesión de este jueves provienen del lateral izquierdo. Tanto Obrador como Escudero se encuentran en el tramo final de su recuperación. En una posición en la que Gilsanz solo dispone de Tosic, el equipo blanquiazul comienza a recuperar efectivos de cara a los últimos encuentros de la temporada.
El futbolista balear completó la primera parte de la sesión con el resto de sus compañeros. Más allá de las molestias, comienza a dejar atrás el esguince en el ligamento lateral interno de su rodilla izquierda que le mantuvo varias semanas fuera de los terrenos de juego. Gilsanz confía en poder recuperarlo de cara a los próximos partidos para tener más alternativas en una posición en la que Tosic rinde a buen nivel.
El otro lateral izquierdo de la plantilla, Escudero, también se ha dejado ver por los campos de entrenamiento tras varios meses en los que los problemas en su codo no le permitieron participar con el equipo. De hecho, fue intervenido quirúrgicamente el pasado viernes 31 de enero de su codo izquierdo. Una operación de la que se espera esté totalmente recuperado a final de temporada.
Por su parte, Gauto y Dani Barcia entrenaron al margen de sus compañeros, de forma personalizada. El argentino sigue afectado por una lesión muscular en el recto femoral sufrida hace casi mes y medio. En cuanto al central, es baja confirmada para lo que resta de campaña por una afección en esa misma zona. A pesar de ello, trabaja de manera individual para reincorporarse en perfectas condiciones de cara a la próxima pretemporada.
Por último, Ximo Navarro, recién renovado, sigue en reposo deportivo. El lateral derecho se rompió dos apófisis transversas lumbares en la contienda ante el Cartagena y no podrá volver a ejercitarse hasta dentro de, aproximadamente un mes.
Ante las ausencias en el primer equipo, Óscar Gilsanz contó con fabrilistas para completar la sesión de entrenamiento. Samu y Mardones, presentes en las últimas tres convocatorias, siguen en dinámica de primer equipo ante las ausencias en la retaguardia blanquiazul. Alberto, guardameta del filial, fue la última pieza escogida por Gilsanz para esta sesión previa a un partido que puede definir el rumbo del equipo en este final de temporada.
