Deportivo y Fuenlabrada se reencuentran este domingo por primera vez después de la polémica que unió los destinos de ambos clubs en el verano de 2020. Aquel escándalo del caso Fuenlabrada, conocido por todos, tuvo la guinda en un partido que pasará a la historia por su etiqueta de paripé, palabra que le costó a Álex Bergantiños su detención por parte de la policía. Atentado, por cierto, que no ha tenido consecuencias para nadie.
Ese fue el último precedente de un choque entre Deportivo y Fuenlabrada. Un partido organizado a toda prisa, con muchos miembros del equipo madrileño recién salidos de una cuarentena – se presentaron 13 jugadores en Riazor – y con la plantilla coruñesa volviendo, literalmente, de la playa para pelear por tres puntos que ya sabían que no les iban a servir para nada, al menos sobre el césped.
El objetivo estaba claro. Dar carpetazo cuanto antes a un proceso que estaba bloqueando el playoff de ascenso y, si era posible, que el Fuenlabrada se metiera en esas eliminatorias por el ascenso. Sólo necesitaba un empate el equipo azulón. Y durante muchos minutos tuvo incluso la victoria después de adelantarse con un gol del hoy mundialista Pathé Ciss, pero todo cambió en los últimos minutos.
El gran momento de Claudio Beauvue con el Deportivo
No están orgullosos ahora los aficionados deportivistas y seguro que no lo está el propio jugador, pero aquel 7 de agosto tuvo Claudio Beauvue su mejor momento con el Deportivo. El delantero, que había regresado desde Guadalupe, marcó dos goles en los instantes finales de partido para darle al equipo blanquiazul la victoria pero, sobre todo, para frustrar la posibilidad de que todo el escándalo perpetrado por el Fuenlabrada tuviera el premio de pelear el ascenso a Primera División.

Ahora, con ambos equipos compitiendo en Primera Federación, vuelven a encontrarse en el Fernando Torres con un Deportivo que busca vendetta y un Fuenlabrada que no ha comenzado la mejor manera su carrera por volver al fútbol profesional.
