El Fabril sigue creciendo año tras año y este 2025 no ha sido menos. El filial blanquiazul ha firmado su mejor año desde la instauración del nuevo formato en las competiciones de la Federación. Ya asentado en Segunda RFEF tras su ascenso en 2023, el cuadro de Abegondo logró alcanzar el playoff de ascenso en el pasado curso y firmar uno de sus mejores inicios a nivel histórico para finalizar como líder -y en puestos de ascenso directo a Primera Federación- el mes de diciembre.
Más allá de los buenos resultados a nivel deportivo, el objetivo del filial sigue siendo formar a futbolistas que terminen nutriendo al primer equipo. Ejemplo de esta buena gestión son futbolistas como Kevin y Guerrero, que finalizaron la pasada campaña con el ‘equipo mayor’ en LaLiga Hypermotion y ahora brillan como cedidos en Primera Federación. Más recientes son las subidas de Noé, Nsongo Bil o Samu, que aparecen como las grandes esperanzas que pueden terminar de derrumbar la puerta desde el filial en este 2026.
Un final de campaña irregular amargado por la dureza del playoff
El Fabril comenzó el año en una quinta posición que le otorgaba acceso a las eliminatorias por el ascenso a Primera Federación. Fue la irregularidad, propia de un equipo inexperto como suelen ser los filiales, quien perturbó el comienzo del 2025 fabrilista. El cuadro de Abegondo no pudo vencer en un mes de enero que lo sacó de la zona de privilegio y, desde entonces, comenzó a alternar dinámicas positivas con otras negativas.
Por fortuna para los de Manuel Pablo, el final de temporada coincidió con un buen momento gracias al que se engancharon a la cuarta plaza después de vencer en sus dos últimas citas de la campaña regular. Ese puesto le dio acceso a las semifinales por el ascenso a Primera Federación, donde se tuvo que ver las caras con el UCAM Murcia, tercer clasificado del grupo IV.

Revolución en verano
A pesar de que el final no fuera el deseado para el conjunto, el filial consiguió su propósito de nutrir al primer equipo con futbolistas que puedan rendir en el fútbol de élite. La campaña de dos de los hombres claves para Manuel Pablo –Adrián Guerrero y Kevin Sánchez– finalizaron en dinámica de primer equipo, con minutos en las últimas dos jornadas y siendo de la partida en la definitiva ante el Elche.

Su buen nivel tanto en Segunda RFEF como en LaLiga Hypermotion les abrió la puerta de la Primera Federación en forma de cesión. Los dos atacantes no fueron los únicos ya que otros como Mardones o Luisao también se marcharon a préstamo a la categoría de bronce. Además de los cedidos, también se tuvieron que despedir numerosos jugadores -como Alfaro o Alberto- que dejaron de contar para el filial, en su mayoría, por edad.
Las vacantes libres fueron ocupadas por buena parte de un Juvenil A que finalizó la temporada pasada perdiendo la semifinal de la Copa de Campeones ante el Betis. Jugadores como Samu o Noé se sumaron a otros que se mantuvieron en el filial como Nsongo Bil, Fabi o Enrique Fernández.
Un inicio de curso impoluto
Este cambio de jugadores, lejos de afectar al nivel del Fabril, mejoró notablemente las prestaciones del equipo. El conjunto dirigido por Manuel Pablo comenzó el nuevo curso como un tiro. Con seis victorias en las seis primeras jornadas, el filial firmó uno de los mejores arranques de su historia y se colocó como líder indiscutido de su grupo en Segunda Federación.
El inmaculado inicio del filial llegó a su fin con un empate cuando menos se esperaba. El conjunto de Abegondo no pudo marcarle a un Lealtad que, a pesar de estar hundido clasificatoriamente, pudo rascar un punto ante el líder imbatido. Tras ese primer tropiezo, el Fabril encadenó otras siete jornadas grises en las que solo pudo celebrar una única victoria ante el Sámano.
Liderato recuperado y reivindicaciones con el primer equipo para cerrar el año
Como sucede también sucede con lo bueno, lo malo también se acaba. El Fabril recuperó sus buenas sensaciones justo antes de marcharse a las vacaciones. Para cerrar el año, el filial venció a dos rivales directos en la lucha por el ascenso. Primeramente, asaltaron el Nuevo Los Pajaritos para frenar de golpe la ascendente dinámica que llevaba el Numancia. El Real Ávila -curiosamente mismo rival con el que estrenaron el año- fue la última víctima de un Fabril que recuperó la primera plaza gracias a estos últimos seis puntos.

Además de mantenerse invictos en diciembre, el filial tuvo noticias positivas más allá de los resultados. El primer equipo deportivista afrontó, en los dieciseisavos de la Copa del Rey, una de sus pruebas de mayor nivel de la temporada. El Mallorca, de Primera División, visitó Riazor en el penúltimo encuentro del año. A Antonio Hidalgo no le tembló el pulso a la hora de confiar en los fabrilistas y estos le respondieron dándole el pase.
Nsongo Bil y Noé Carrillo participaron en el gol de la victoria blanquiazul y, tras varios años, volvieron a clasificar al Deportivo a los octavos de final de la Copa del Rey. Como premio a su rendimiento ambos viajaron hasta Andorra en la última cita liguera del 2025. El camerunés, además, participó en los últimos 25 minutos de encuentro en su debut en el fútbol profesional.
