La victoria frente al Almería por 3-1 en Riazor dejó al Deportivo tres puntos y una bocada de optimismo de cara al tramo final de la competición, pero también una nueva confesión de Yeremay Hernández. Después de reconocer hace un mes sus dudas acerca de la continuidad en el Deportivo, el canario volvió a ponerse delante de los micrófonos y dejó, de nuevo, un mensaje de calado con la salud mental en el deporte de élite como cuestión de fondo. El canario aseguró que su último mes en el equipo había sido complicado, pero que intentó llevarlo de la mejor manera posible y que, tras pedir ayuda profesional se encuentra mucho mejor y centrado al 100% en el Dépor.
«Soy un niño y era algo nuevo para mí. Le pedí ayuda a Joaquín, el psicólogo, porque llegó un momento que yo no me sentía yo, no solo en el fútbol sino fuera. No me sentía bien, no estaba bien. Entonces fui y le pedí ayuda, estoy trabajando con él y creo que lo estoy llevando mucho mejor», explicó el joven.
Tras sincerarse, el ’10’ deportivista continuó normalizando un tema que, para muchos, era tabú hasta hace bien poco. El extremo recalcó, una vez, más la importancia de esta figura en los clubes deportivos y de la personalidad propia que debe mantener cada jugador a pesar de los cantos de sirena que puedan llegar desde fuera.
«Por eso trabajo con el psicólogo, no puedo cambiar mi manera de jugar ni mi manera de pensar. Tengo que ser yo porque es lo que me trajo hasta aquí. Muchas veces pensamos cosas, nos entran pajaritos en la cabeza. Estoy trabajando eso y ojalá pueda mejorar ahí. Tengo que ser yo para poder ayudar a mis compañeros en el campo y en los entrenamientos», exclamó Yeremay.
Joaquín Sorribas, el hombre detrás de la mentalidad de los jugadores
Hace algo más de un año que el Deportivo hizo uno de sus fichajes más inadvertidos pero, a la vez, importantes de los últimos años. Tras un pésimo arranque de temporada y con el equipo coqueteando con la zona de descenso, Joaquín Sorribas llegó al club, a finales de octubre de 2023, para encargarse del nuevo área conductual y motivacional de los primeros equipos y filiales de las dos secciones blanquiazules.
Dos semanas antes de la llegada del exfutbolista y psicólogo oscense a Abegondo, uno de los jugadores con más galones dentro del vestuario, Jaime Sánchez,expresó públicamente la necesidad que tenía el equipo en el aspecto mental.
«Para mí es una de las cosas necesarias en un club. Muchos tenemos psicólogos fuera, pero para la gente que no le da tanta importancia sería bueno que hubiera uno en el club para ayudar en estos casos. Creo que sería de mucha ayuda y muy importante tenerlo», reclamó el gaditano.
Parece que el tiempo ha dado la razón al central de Chiclana. Tras la llegada de Sorribas la pasada campaña, el equipo comenzó a ir hacia arriba hasta lograr el ascenso con dos jornadas de antelación. Y es que, en la pasada temporada el equipo herculino perdió la misma cantidad de encuentros ligueros en los dos primeros meses de competición, en los que aún no había llegado el psicólogo, que en los siete restantes.
Ahora, tras las palabras de Yeremay, la salud mental y la figura de Joaquín Sorribas vuelve a estar en boca de todos los aficionados. A pesar de trabajar desde la sombra y alejado del foco mediático, el trabajo del psicólogo deportivo es diario y, como se ha demostrado en el propio Dépor, fundamental para optimizar el rendimiento de los futbolistas tanto fuera como dentro del campo.
La importancia del psicólogo deportivo
Además de cada ver ser más visible la importancia de los mismos por las recientes declaraciones aportadas por Yeremay o las que dio Jaime la temporada pasada, según Gabi Pita, psicólogo deportivo, esta figura tiene «una importancia cada vez más creciente al ser fundamental en el rendimiento deportivo y el bienestar del futbolista».
«La parte psicológica puede ser un potenciador o un inhibidor de rendimiento, hace que lo técnico-táctico florezca o luzca mucho menos. Maximiza. La influencia puede ser muy grande, tanto como el futbolista quiera que lo sea. Si el deportista no le da importancia no va a poder mejorar, pero si sí que lo hace se va a beneficiar de esto«, comentó el psicólogo.
Además, el propio Pita defiende la normalización de su profesión comparándola con otras más conocidas en el mundo del deporte como las del preparador físico o la del nutricionista. Tras conocer las necesidades de los jugadores o entrenadores, se realiza un plan de trabajo conjunto como se puede hacer con otros trabajadores del club.
En lo que respecta al tema de Yeremay o a la posibilidad de abandonar un club para cualquier futbolista, como apunta Gabi, la función que debe tener el psicólogo es poner todas las realidades encima de la mesa. Permite al jugador ser consciente de todos los riesgos que está asumiendo, así como las potenciales ganancias que puede tener. Los psicólogos tienen la función de hacer ver la realidad de la manera más clara posible y ayudar a tomar decisiones.
«Ayudamos a calmar el ruido mediático y hacemos ver a la persona qué es lo que realmente quiere, qué costes puede suponer y qué puede obtener a cambio. La decisión siempre es de la persona, el psicólogo no es un consejero, es una persona que ayuda a que veas la realidad con menos sesgos», asegura Pita.