Anquela no encuentra los planos

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El Deportivo continúa dejando más dudas que certezas bajo la excusa de que “somos un equipo en construcción”. En construcción, esa es la palabra más repetida por técnico y jugadores en las últimas semanas, con el mercado cerrado y ahora ya sin la posibilidad de traer nuevos mimbres. El principal problema, parece, es que Anquela, el jefe de obra, todavía no ha encontrado los planos. O, al menos, no está sabiendo interpretarlos.

Porque nada del planteamiento inicial ante el Sporting de Gijón tuvo sentido. Sí fue positivo el fondo de sumar un centrocampista para igualar las fuerzas en la medular, pero las formas dejaron en evidencia que el técnico todavía está lejos de entender lo que su equipo necesita. Primero porque incomodó a sus dos jugadores más creativos a la hora de construir. Aketxe desapareció en la banda izquierda y Gaku es menos cuanto más se acerca al área rival. Segundo, porque el equipo sigue dejando kilómetros de distancia entre sus líneas. El propio japonés y Vicente fueron más mediapuntas que interiores y abandonaron a su suerte a Bergantiños, sin agua para apagar tantos incendios.

Pero esta distribución no sólo da problemas a la hora de defender. A la hora de protegerse del calvario que supone cada transición tras pérdida. Como la del primer gol. Como la de la amarilla a Bóveda nada más comenzar. Es un sudoku también cuando toca generar. El Dépor apenas fue capaz de salir con el balón jugado desde la línea defensiva en un par de ocasiones. Tuvo la pelota, sí, pero porque el Sporting así lo quiso. Porque el conjunto asturiano se sentía seguro dejando inventar a Montero y Lampropoulos. Cualquiera haría lo mismo.

Así se explica que el conjunto herculino rozara el 60 por ciento de posesión y, yendo por detrás en el marcador prácticamente todo el encuentro, sólo lograra crear una ocasión clara con el balón en juego. Y hasta esa llegó de forma aislada. Un pelotazo de ‘Labro’ que peleó Mollejo y cuyo centro le llegó a Santos al área pequeña. El venezolano no acertó.

Anquela se dio cuenta de su error y acabó poniendo en la batidora toda su línea de cuatro por delante de Álex. Aketxe más centrado, Gaku por la izquierda, Mollejo de un lado a otro… todo ello para acabar fiando el destino blanquiazul a la única constante en este inicio de temporada: la zurda del vasco. Con sus defectos, que los tiene, el ex del Cádiz está sabiendo producir en cada encuentro. Mariño le sacó otro magistral lanzamiento de falta, pero en el descuento cambió la brocha por el pincel para desde los once metros tumbar al gallego hacia un lado mientras colocaba con finura el balón en la red.

El Sporting vs Deportivo, en imágenes

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