Adrián Guerrero debutó con el primer equipo del Deportivo este pasado domingo ante el Zaragoza. A pesar de la derrota (1-0), el encuentro dejó la nota positiva de la presencia de canteranos sobre el campo. Uno de ellos fue Guerrero, que se estrenó con el primer equipo y lo hizo como titular en la visita de los blanquiazules a La Romareda.
El extremo ferrolano llegó al primer equipo tras completar todas las etapas de la cantera del Dépor. Aterrizó en Abegondo hace once años, con apenas ocho, para incorporarse al Benjamín B. Desde entonces, fue quemando etapas hasta cumplir el sueño de debutar con el primer equipo.
En los últimos años se ha destacado como uno de los principales activos de la cantera herculina de cara al futuro. La pasada temporada se asentó en el Juvenil A y, en su primer año en División de Honor, anotó 12 goles y fue pieza clave para la clasificación a la Copa de Campeones. Estos números no pasaron desapercibidos para Óscar Gilsanz, entrenador del Fabril por aquel entonces, que lo hizo debutar en Segunda Federación con 18 años recién cumplidos.
En la presente temporada se consolidó como una pieza clave en el filial. Comenzó con ficha juvenil, pero a mitad de curso pasó a formar parte del Fabril a todos los efectos. En su primer año completo en el filial blanquiazul, disputó 34 partidos —27 como titular—, firmó siete goles y repartió una asistencia.
La irrupción del ferrolano en el Fabril tuvo su recompensa con el ansiado premio que llevaba esperando desde que aterrizó en la cantera blanquiazul. «Es un sueño poder estar entrenando con el primer equipo después de pasar once años en todas las categorías del fútbol base. Si se da el premio, con muchas ganas para hacerlo lo mejor que se pueda«, confesó Guerrero en rueda de prensa.
Ese sueño se hizo realidad de la mano del mismo técnico que había apostado por él en el filial. En la penúltima jornada de la temporada, Guerrero debutó con el primer equipo siendo titular. Durante los 63 minutos que estuvo sobre el césped, se convirtió en uno de los jugadores más incisivos del ataque blanquiazul. Con su habitual velocidad, desbordó por banda y puso en aprietos a Tasende, buscando constantemente centros al área para generar peligro.
Además de Guerrero, Kevin fue el otro representante de la cantera en este partido en Zaragoza. El burgalés, que ya había debutado con el primer equipo, sigue sumando rodaje en el fútbol profesional y es otro ejemplo de la apuesta del club por la cantera. «Cuando un club quiere ser de cantera los jugadores tienen que ir poco a poco cogiendo ritmo de competición«, explicó Gilsanz en rueda de prensa.
