Aquellos maravillosos africanos

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El triunfo de Camerún en la Copa Africana de Naciones 2017 habrá traído el nombre de Jacques Songo’o a la memoria de miles de aficionados blanquiazules. El guardameta, carisma y reflejos en estado puro, es uno de los contados futbolistas africanos que han pasado por el Dépor. Tal vez escasos en cuanto a número, pero casi siempre con un rendimiento más que notable. Hoy están Fayçal Fajr, destacado en el torneo internacional; Ola John, nacido en Liberia; y acaso Gaël Kakuta, francés con ascendencia congoleña. Pero antes hubo otros.

En la recta final del curso 1957/58, con el Deportivo al filo del descenso a Tercera, dos hermanos angoleños llegaron a Riazor para contribuir a la salvación del equipo: Fernando Manuel y Jorge Alberto De Mendonça Paulino. Participaron en siete encuentros, anotando 1 y 3 goles respectivamente. El segundo y más joven hizo carrera en España, completando buenas temporadas con Atlético de Madrid y Barcelona. También nacieron en Angola el defensa Hélder Cristovão y el extremo Hélder Costa, de pasado deportivista mucho más reciente. Ambos eligieron jugar con la selección de Portugal. Por el contrario, Rudy Cachicote vino al mundo en tierras lusas, pero ha sido internacional con Angola, país de su madre.

El anárquico atacante también podría haber representado al de su padre, Santo Tomé y Príncipe. Justo allí nació el guardameta Nuno Espírito Santo, protagonista del negocio con el que trabaron relación Augusto César Lendoiro y el agente Jorge Mendes en 1997. Estuvo en la Eurocopa de 2008 con el combinado nacional portugués. Otros ex blanquiazules portugueses conectados con África son Jorge Andrade, con raíces en Cabo Verde, y Diogo Salomão, en Guinea-Bisáu. De ese país procede el fabrilista Jardel, que ya ha entrado en una convocatoria del primer equipo.

En la campaña 1996/97, tres marroquíes formaban parte de la plantilla del Dépor: Nourredine Naybet, uno de los mejores defensas de la historia del club; Mustapha Hadji, elegido mejor futbolista africano en el año 1998; y el delantero Salaheddine Bassir, el que menos fortuna tuvo de los tres. Antes que ellos, en la 1962/93, por A Coruña pasó discreta y fugazmente un español oriundo de Marruecos, Ángel Cebrián Ortiz.

Otras cuatro naciones africanas han tenido representación en Riazor. Nació en Francia como Fayçal Fajr, pero el irregular Lassad Nouioui ha sido internacional con Túnez. También era francés el zaguero Modibo Diakité, visto y no visto en la 2014/15, pero con orígenes paternos en Mali. De Costa de Marfil vino el peculiar Ibrahim Sissoko, importante en el ascenso de la 2013/14. Y nada menos que un príncipe de un reino de Nigeria era el cancerbero Peter Rufai. Su compatriota y compañero de demarcación Francis Uzoho acaba de incorporarse al Juvenil B. ¿Quién sabe? Quizá él sea el próximo africano capaz de dejar huella en el Deportivo.

 

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