Así celebraron Carlos Fernández y Pablo Marí sus goles contra Osasuna

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No era fácil, ni por el rival ni por el estado del terreno de juego, pero el Deportivo tiró de oficio. El equipo de Natxo González se puso el mono de trabajo y decidió ir a por todas para sumar un nuevo triunfo en Riazor. Carlos Fernández, antes del descanso, y Pablo Marí, se encargaron de dinamitar al conjunto de Arrasate.

Carlos Fernández sigue de dulce. Aunque apenas haya tenido minutos con la selección española sub-21, en el Deportivo sigue demostrando que es indiscutible. Además de haber conquistado el premio a mejor jugador de LaLiga 123 del mes de octubre, también ha recibido los elogios de un Pablo Machín que ya sueña con él para su Sevilla. Pese a todo, el delantero asegura seguir teniendo los pies en el suelo y estar totalmente centrado en el Deportivo.

Ante Osasuna, su gol nació de los pies de Fede Cartabia. El argentino consiguió deshacerse de los rivales y de las zonas más encharcadas de Riazor para ponerle en bandeja el primer tanto de la tarde a Carlos Fernández. El sevillano la empujó y como no podía ser de otra forma, corrió a abrazar al de Pombal para agradecerle su regalo.

“Nos hemos adaptado a las circunstancias y hemos demostrado que somos mentalmente fuertes, un equipo camaleónico. Que sepamos salvar situaciones como las de hoy es importante, sobre todo en una Liga tan difícil el poder anteponerte y superar a un equipo como Osasuna con el tiempo que hacía hoy. Salimos muy reforzados”, destacaba ante los micrófonos de LaLiga.

Ya en la segunda mitad, aunque el Deportivo tenía el partido controlado, la tranquilidad llegó gracias a Pablo Marí. El central había avisado días atrás de la fortaleza del equipo a balón parado. “Sabemos que a la hora de la estrategia estamos muy acertados, tanto los centrales como el resto del equipo estamos en un porcentaje bueno de cara a gol. Ahora mismo está destapando partidos que se podían trabar. Nos está dando muchas alegrías”.

Así fue como en un saque de esquina, el Deportivo aprovechó un desajuste defensivo de Osasuna para que Pablo Marí superase a cualquier rival y cabecease limpio allá donde Rubén Martínez no llegó. Un gol que supuso el punto y final de un partido muy complicado en Riazor, pero cuyos tres puntos colocan a los de Natxo en lo más alto de la tabla.

El gol de Pablo Marí a cámara lenta

Sobre el Autor

Al frente del proyecto desde hace más de una década, además de informático hice la carrera de periodismo en la Universidad de La Rioja. Además de hablar de fútbol, posiciono cosas como consultor SEO en Milenio.com y MedioTiempo.com.