Diego Caballo pide paso en el Dépor

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Tras la gran temporada realizada por el Fabril, muchas voces auguraban una pretemporada cargada de jugadores del filial en el primer equipo. Los cambios en la dirección deportiva del club y la urgencia de regresar cuanto antes a Primera División, han provocado que se opte por una plantilla con experiencia. A pesar de ello Natxo González ha dado oportunidades a algunos canteranos, pero solo unos pocos han gozado de una cierta regularidad. Entre todos ellos destaca Diego Caballo.

Caballo es un jugador que llegó sin hacer mucho ruido al club la temporada pasada procedente del Valencia Mestalla. Criado en las categorías inferiores del Real Madrid, fue un habitual de las categorías inferiores de la Selección española. Una inoportuna lesión frenó la meteórica carrera de un futbolista que se ha reencontrado consigo mismo en la ciudad herculina.

El salmantino es un jugador que siempre ha ocupado la banda izquierda. A lo largo de su carrera, lo más habitual ha sido verlo como lateral pero las numerosas bajas que asolaron al Fabril el año pasado propiciarion que Gustavo Munúa lo situara más arriba. Con el paso de las jornadas, Caballo se ganó el cariño y el respeto de compañeros y aficionados. Es un jugador que destaca por su gran trabajo, su velocidad y su capacidad para poner buenos centros.

Diego Caballo es una persona con las ideas muy claras tal y como reconocía el otro día en Ponferrada: “Soy jugador del Fabril y solo intento estar disponible cuando me necesitan en el primer equipo”. Natxo lo ha situado como interior y la respuesta del futbolista no ha podido ser más positiva. Siempre pendiente de las ayudas y muy solidario con sus compañeros, el salmantino trata de adaptarse a este nuevo sistema de juego.

El Dépor tiene en Diego Caballo a un futbolista que puede aportar mucho al club. Nunca ha tenido una mala palabra y su comportamiento ha sido ejemplar. Representa a la perfección los valores que debe tener todo jugador que quiere triunfar en el mundo del fútbol. No sería ninguna sorpresa que esa paciencia traiga consigo una oportunidad a corto-medio plazo en el primer equipo.

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