Desde que terminó la temporada del Fabril con el éxito del ascenso, Diego Gómez ha sido una habitual en los entrenamientos del primer equipo. El juvenil está quemando etapas a velocidad de vértigo y tras ser clave en Tercera Federación, ahora está afrontando lo que significa el día a día de un profesional. En eso es en lo que quiere que se centre Óscar Cano, que habla de los pasos que deben dar los chicos:
«Es muy joven. Ha alternado Fabril y División de honor. Se le ha hecho ser muy importante y él lo ha asumido. Y ahora lo primero que tiene que hacer es entrenar de la mejor manera con el primer equipo. Lo demás, ya vendrá. Si empezamos a acelerar, a verlo ya en el campo, ver qué puede aportar, si va a ser jugador de Primera… mal haríamos. Vamos a dejarlo tranquilo. Acaba de aterrizar. Que esté con nosotros hasta final de temporada y veremos cómo lleva ser uno más. No hay que precipitar las cosas. Son chicos jóvenes y me gustaría que en su cabeza no aparecieran los fantasmas del ‘ya estoy aquí’. Entreno, voy convocado y ya tengo que ser titular. Y luego que si tengo que tener contrato y luego si me cambian que ya me parece injusto. Hay que ser pacientes con la gente joven, que se asienten en las fases que estén. Sobre todo por el chico. No quiero ponerme ninguna medalla por hacerlo debutar. La mejor medalla es el proceso y que cuando le llegue la oportunidad, sea en el mejor momento«.
Esta semana se ha unido a la dinámica también Dani Barcia: «Tiene que ver con lo que comentó de Diego. Son jugadores que tienen potencial, pero también mucho que aprender. Viene de competir en categorías que se parecen pocos a lo que es la Primera Federación y su exigencia. Ese margen de mejora creemos que se puede ir dando con la participación del día a día después de competir con su equipo. Tiene unas condiciones fabulosas para jugar al fútbol. Pero tiene los mismos problemas, entre comillas, que tienen los chicos que pertenecen a filiales de este tipo. Se habla mucho de Rafa Marín, el del Castilla, como una rara avis. Porque es central de filial, pero defiende como un jugador de Primera. Es rarísimo, sobre todo en aspectos defensivos. Soy un firme creyente en las condiciones de Barcia y que con esa actitud para mejorar, también va a ser un jugador importante si él quiere, porque son excepcionales».
