A una de Fran

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Manuel Pablo jugará su 17ª temporada en el Deportivo, solo una menos de las que disputó Francisco Javier González Pérez ‘Fran’.

Quién se iba a imaginar que aquel joven lateral, todavía con pelo, que llegó con el Turu Flores en verano de 1998 se iba a convertir en el segundo futbolista con más partidos en la historia del Deportivo. El pasado mes de octubre, Manuel Pablo superó a Mauro Silva y se quedó solo por detrás de Fran en la lista de más apariciones oficiales con la blanquiazul. 470 encuentros suma ya el canario, aún lejos de una cifra que parece muy difícil de batir: los 652 del zurdo de Carreira. Por otro lado, con su renovación por una temporada más, el lateral se enrolará a los 38 años en su 17ª campaña como herculino, estando también solo por detrás de Fran (18) en este aspecto y dejando atrás a símbolos como Valerón, Mauro Silva o Juan Acuña (13) y también al portero Jorge García Santos (15), que defendió la meta coruñesa entre 1975 y 1991.

En sus más de tres lustros en la entidad gallega, destacan varias estadísticas del veterano defensor. De los 470 choques disputados, 398 los jugó completos -un 85%-, sumando en total 39.200 minutos. Ha visto 56 tarjetas amarillas, dato destacable teniendo en cuenta que hasta nueve futbolistas le superan en este apartado, incluido Alberto Lopo. Aún más reseñable es el número de expulsiones: solo se fue a la caseta antes de tiempo en dos ocasiones, ante el Cádiz en 2006 -doble amarilla- y ante el Granada en 2013 -roja directa-. Goles ha celebrado tres -uno en liga ante el Racing y dos en Copa, ante Murcia y Mallorca-, pero todos ellos fueron de una bellísima factura. Además, ha levantado una Liga, una Copa del Rey y dos Supercopas. Es, junto a Lionel Scaloni, el único futbolista que sigue en activo de la plantilla que conquistó el único campeonato liguero en la historia del fútbol gallego.

Pero más allá de los datos, lo que ha hecho que ‘Manolo’ se ganara el cariño y el respeto de la parroquia deportivista ha sido su profesionalidad y capacidad de sacrificio. Cuando era uno de los mejores del mundo en su posición, una grave lesión le dejó sin el Mundial de 2002 y cortó en seco su progresión, pero él supo reinventarse y seguir aportando cuando se acabaron los años de gloria. Con menos capacidad física para desdoblarse una y otra vez y atosigar continuamente al extremo rival, se convirtió en un lateral cada vez más calmado, que con su buen posicionamiento y lectura de juego logra seguir siendo un futbolista ciertamente fiable a nivel defensivo. Primer capitán del plantel desde 2006, la salida de Valerón el pasado verano le dejó como único jefe del vestuario y es ahí donde se antoja clave en el regreso a Primera División.

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