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Partidos históricos de una rivalidad centenaria

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Casi un siglo de derbis entre herculinos y olívicos nos han dejado una gran cantidad de momentos que ya forman parte de la historia. De entre los casi 200 partidos disputados entre Liga, Copa, Campeonato Gallego, Copa Galicia, promociones y múltiples amistosos, nosotros destacamos diez de ellos.

Temporada 1924/1925. Deportivo 3 – Celta 0: El inicio de una rivalidad.

El primer derbi de la historia entre coruñeses y vigueses tuvo lugar en el antiguo estadio de Riazor el 9 de noviembre de 1924 con motivo de la disputa de la quinta jornada del Campeonato Gallego. El Deportivo se alzó con la victoria por un marcador de tres goles a cero, mismo resultado que, meses después, el Celta inflingió a los coruñeses en el choque celebrado en Vigo.

Pero el germen de la rivalidad había surgido un año antes, con el nacimiento del Celta de Vigo fruto de la fusión del Fortuna y el Vigo. Cuatro jugadores que hasta entonces militaban en alguna de esas escuadras se enrolaron en las filas del Deportivo, circunstancia que se consideró ilegal e hizo que el conjunto coruñés fuese descalificado de la competición por alineación indebida. De ahí que el primer gran derbi gallego tuviese que esperar a celebrarse un año más de lo previsto, y lo hiciese ya con tintes polémicos.

Temporada 1941/1942. Celta 2 – Deportivo 1: El primer derbi en Primera.

Una vez dejado atrás el parón debido a la Guerra Civil y tras haberse enfrentado un año antes en una promoción en la que el Celta salió victorioso y logró conservar su plaza en la máxima categoría, el 19 de octubre de 1941 se disputó en Vigo el primer derbi militando ambos equipos en Primera División. El postrero gol de Chacho —que ejercía de jugador y entrenador— no fue suficiente y el Celta se adjudicó la victoria (2-1).

Esa misma temporada, el azar quiso que ambos conjuntos también se viesen las caras en la Copa del Generalísimo. El Celta volvió a alzarse con la victoria en ambos duelos, y dejó para la historia el 8-0 logrado en el partido de vuelta celebrado en Vigo.

Temporada 1969/1970. Deportivo 0 – Celta 1: El Celta manda al Dépor a Segunda.

Habían transcurrido 13 temporadas sin que ambos equipos coincidiesen en la máxima categoría del fútbol nacional y, a falta de tres jornadas para el final de Liga, los dos conjuntos llegaban al estadio de Riazor con la imperiosa necesidad de conseguir una victoria que mantuviese viva la llama de la permanencia. Un tanto del paraguayo Rivera para los vigueses al filo del descanso fue suficiente para que el Celta se alzase con un triunfo que supuso el descenso matemático del Deportivo a la Segunda División.

Temporada 1986/1987. Playoff. Deportivo 0 – Celta 1: La violencia se apodera de los derbis.

Un extraño sistema de competición diseñado para esa temporada, hizo que el Deportivo —segundo clasificado en la liga regular— se viese obligado a jugarse el ascenso en una promoción junto a otros cinco equipos, entre ellos el Celta. Aunque aún restaban tres partidos por disputarse, el 6 de junio los dos equipos se enfrentaron sabiendo que el ganador de ese encuentro tenía casi garantizado el ascenso. El choque se preveía bronco y muy tenso por culpa de algún incidente ocurrido en el último duelo celebrado en Vigo, y a ello contribuyeron las desafortunadas declaraciones de personajes públicos de relevancia en ambas ciudades. Por si todo ello no era suficiente, el colegiado asturiano Díaz Vega terminó por encender la mecha cuando, al borde del descanso, señaló como penalti una falta cometida sobre Alvelo fuera del área. Baltazar transformó la pena máxima y estableció el 0-1 con el que concluyó el partido. A partir de ese instante, en la grada se sucedieron los enfrentamientos entre aficionados de uno y otro equipo y las consiguientes cargas policiales, hasta el punto de que el juego estuvo detenido por momentos. Esos graves incidentes se saldaron con más de 20 heridos, tres partidos de clausura para el estadio de Riazor y uno para el de Balaidos.

Sin lugar a dudas, se trata del derbi más triste hasta la fecha. Estos graves incidentes que se produjeron en las gradas de Riazor supusieron un punto de inflexión en los derbis gallegos y abrieron una herida entre ambas aficiones que aún hoy, casi 30 años después, sigue sin cicatrizar por completo.

Temporada 1992/1993. Deportivo 2 – Celta 0: Arranca la época dorada del fútbol gallego.

Tras 20 años sin enfrentarse en la máxima categoría, el calendario quiso que blanquiazules y celestes se volviesen a ver las caras en la primera jornada del campeonato. Los goles de Bebeto y Claudio dieron el triunfo a los locales en un partido que supuso el nacimiento de un equipo que pronto causaría sensación en el mundo del fútbol y pondría contra las cuerdas a los grandes. Había nacido el “SuperDepor”.

Temporada 1998/1999. Octavos de final de la Copa del Rey: El derbi más largo de la historia.

El sorteo deparó que los dos equipos gallegos se enfrentasen en los octavos de final de la Copa del Rey y la eliminatoria no defraudó. Con nueve bajas y contra todo pronóstico, el Deportivo había cobrado ventaja en el partido de ida jugado en Balaídos gracias al tanto anotado por un “Turu” Flores que se estrenaba así como goleador en un derbi. La expulsión de Makelele mediada la segunda parte del encuentro de vuelta parecía sentenciar al Celta, pero un gol de Cáceres en el tramo final igualó la eliminatoria. Durante la prórroga el propio Cáceres fue expulsado, aunque el reloj seguía corriendo sin que los blanquiazules sacasen provecho a su superioridad numérica. Cuando corría el minuto 119 y todo hacía pensar que la lotería de los penaltis decidiría el vencedor del emparejamiento, el “Turu” Flores enganchó un balón dentro del área y anotó el gol que decantaba la eliminatoria para el Deportivo y llevaba el delirio a las gradas de Riazor.

Temporada 1999/2000. Deportivo 1 – Celta 0: Un duelo en la cumbre.

El fútbol gallego estaba viviendo el mejor momento de su historia, y como prueba de ello, Deportivo y Celta afrontaron el derbi de la primera vuelta como líder y segundo clasificado respectivamente, un hecho inédito y que situaba a Galicia como epicentro del panorama futbolístico nacional. Tal y como se esperaba, fue un partido intenso y muy disputado, que será recordado por el famoso pique entre dos genios como Djalminha y Mostovoi. Aunque el Celta dispuso de las mejores ocasiones del partido, entre ellas dos disparos al larguero, una vez más el “Turu” Flores se erigió como la bestia negra de los celestes. Un remate cruzado batió a Dutruel en el minuto 65 e hizo al Deportivo aún más líder de una Liga en la que terminaría siendo el campeón.

Temporada 2000/2001. Deportivo 1 – Celta 0: La genialidad de Djalminha.

El Deportivo, vigente campeón de Liga y colíder de la clasificación, recibía en Riazor a un Celta lleno de bajas. El partido resultó ser bastante táctico, con las defensas imponiéndose a los ataques y sin apenas ocasiones de gol. La más clara fue un penalti desaprovechado por el “Turu” Flores a la media hora de juego. Ante un partido tan trabado, Irureta decidió echar mano de alguien capaz de desequilibrar el choque con una genialidad, Djalminha. A los pocos minutos de pisar el césped, el brasileño aprovechó un pase en largo de Makaay, recortó a su defensor con un taconazo y, con su pierna izquierda, colocó el balón cerca de la escuadra del palo largo. Una auténtica obra de arte sólo al alcance de genios como el brasileño.

Temporada 2003/2004. Celta 0 – Deportivo 5: Una goleada para la historia.

En plenas navidades y con el día de Reyes a la vuelta de la esquina, el Deportivo premió a sus seguidores con el mejor de los regalos posibles, logrando “una manita” en el campo del eterno rival. Luque abrió una goleada a la que Diego Tristán puso el broche de oro, pero el verdadero protagonista del partido fue Víctor Sánchez del Amo, actual técnico blanquiazul, que anotó un “hat trick”. Esa misma temporada el Deportivo volvió a golear al Celta (3-0) en la penúltima jornada de Liga y certificó su descenso a Segunda División.

Temporada 2011/2012. Celta 2 – Deportivo 3: Éxtasis blanquiazul en el descuento.

Tras cuatro temporadas sin choques de máxima rivalidad, y aunque tuvo que ser en Segunda División, la fiesta del fútbol gallego regresó por todo lo alto. Si el choque disputado en Riazor en la primera vuelta había dejado un gran sabor de boca entre la parroquia blanquiazul, el partido de Balaídos lo superó con creces. El Deportivo dejó escapar una renta de dos goles en el marcador y con el tiempo cumplido, todo apuntaba a la igualada. Sin embargo, en el último suspiro del descuento, un balón colgado al área fue aprovechado por Borja para lograr un gol que dejaba el regreso a Primera encarrilado y desataba la locura entre el deportivismo.

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