Tras meses pasando inadvertidos por las críticas a Paco Zas y Carmelo del Pozo, los jugadores del Dépor ya no tienen escudo y lo comprobaron en Ponferrada.
El Deportivo volvió a perder el rumbo al menor atisbo de temporal y se queda sin jugadores que respondan en el campo ni entrenador que lo haga en el banquillo.
El Deportivo mantuvo la sensación de solidez ante el Lugo, pero el empeño de sus atacantes en luchar cada uno por lo suyo limita las opciones ofensivas.
El cambio de sistema hizo que se viera al mejor Deportivo de la temporada ante el Alcorcón, pero ni así fue suficiente para que el equipo coruñés ganase.
El Deportivo volvió a mostrar en Extremadura su fragilidad y falta de consistencia, sufriendo una nueva derrota por la incapacidad de ser un equipo durante 90 minutos.
El Deportivo acumula una jornada más sin ganar después de un mal partido en Fuenlabrada en el que demostró no tener controlados ni los pequeños detalles.
Nadie encuentra el camino correcto en el Deportivo. Ni el entrenador, recién llegado, ni sobre todo unos jugadores a los que la situación los está sobrepasando.
Luis César ya habrá aprendido que necesita hacer mucho más que sentarse en el banquillo para cambiar la dinámica de un Deportivo que sigue en caída libre.
El Deportivo mejoró en varias facetas ante el Almería, pero al mismo tiempo continúa repitiendo errores que suelen costarle caros. El triunfo no llega.