El centrocampista reconoció que al principio le daba miedo salir del club de toda su vida, pero gracias a sus compañeros y a Garitano su adaptación ha sido muy rápida.
Todos los equipos de élite necesitan líderes. Líderes que levanten a su equipo en los momentos difíciles y que no se escondan cuando las cosas no salen bien.