La Liga del Deportivo, en 7 momentos

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El 19 de mayo del 2000, hace exactamente 20 años, el Deportivo se proclamaba campeón de Liga. Los de Irureta lograban el primer título liguero para el fútbol gallego, acabando con casi todos los demonios (algunos no se irán nunca) arrastrados desde el penalti de Djukic. El campeonato se confirmó en la última jornada, tras 27 consecutivas con el Dépor en cabeza. Y es que hasta los goles de Donato y Makaay contra el Espanyol, hubo un largo camino para el equipo blanquiazul. Repasamos algunos de los hitos más destacados de ese recorrido hacia la gloria.

Hola, soy Roy Makaay

Procedente del Tenerife, Roy Makaay llegó al Deportivo en el verano de 1999. Su primer partido oficial como herculino fue en la jornada inaugural de Liga, en la que Riazor recibía al Alavés. Aunque los visitantes se pusieron por delante, el neerlandés pronto demostró que Lendoiro había acertado de pleno con su fichaje. En solo 27 minutos, Makaay anotó un hat-trick que redondearía Djalminha para el 4-1 definitivo. En el 78′, Irureta lo sustituyó por Turu Flores y Makaay se llevaba su primera ovación de Riazor. Y las que quedaban.

¿Me prestas ese liderato?

Aunque las sensaciones eran buenas, el inicio de campaña del Dépor no presagiaba lo que estaba por llegar. Tras nueve encuentros, los blanquiazules sumaban cuatro victorias, tres empates y dos derrotas. Así, cuando en la décima jornada recibieron al líder Barcelona, ocupaban la quinta plaza de la tabla. Pero ahí comenzó a cambiar todo. En el minuto 15, el Deportivo ya mandaba 2-0 con un doblete de Makaay, que seguía agrandando sus registros. En la segunda parte, el Barça recortaría distancias con un tanto del exdeportivista Rivaldo, pero ya no valdría de nada. Con esa derrota, los culés perdían el liderato. Y tres semanas después, un Dépor que enlazaría siete triunfos consecutivos ocuparía ese lugar. Ya nunca lo abandonaría.

De manitas y lambrettas

De la jornada 10 saltamos a la 23, a la que el Dépor llegaba tras recibir su derrota más abultada del curso (4-1) ante el Valladolid, su bestia negra en aquellos tiempos. El “todavía líder” (fórmula que utilizaban los medios por aquel entonces para dar a entender que se hablaba de algo transitorio) recibía a un Real Madrid en alza, que tras rozar los puestos de descenso ocupaba ya la cuarta plaza. Ese Deportivo 5-2 Real Madrid que hemos recordado recientemente en esta casa fue un auténtico baño de fútbol, del que los blancos pudieron salir contentos por haber recibido. Sobre la lambretta y demás maniobras de Djalminha, sobran las palabras. Disfrútenlas.

El no gol de Songo’o

Justo después de vapulear al Madrid, el Deportivo visitaba al Numancia, que deambulaba por la zona media de la tabla. Ese duelo será el único con derrota que aparezca en este repaso, pero las circunstancias bien lo merecen. En el minuto 93′, el guardameta Jacques Songo’o subió a rematar un córner y su cabezazo acabó en el fondo de las mallas. Pérez Lasa, colegiado del encuentro, anuló el tanto por falta sobre el meta numantino Roberto Urroz, que había tropezado con un compañero. El error del colegiado privó a Songo’o de ser el primer portero de la historia de LaLiga en anotar un tanto que no fuese de lanzamiento de falta o penalti. El destino, eso sí, sabía que esa hazaña le correspondía a un deportivista. Once años después, fue Aranzubia quien, también de cabeza, batía la meta rival. Y en esa ocasión no hubo árbitro que cortase la euforia.

El sí gol de César

En la temporada 99/00, solo tres jugadores del Dépor acabaron el curso con un solo gol en su haber: Fran, Romero y César. Especialmente destacado es el caso de este último, que logró su único tanto liguero en la que era la primera de sus siete temporadas como blanquiazul. Fue en la jornada 34, en un bronco partido ante la Real en que los herculinos ya mandaban gracias a un gol con polémica de Makaay. La diana de César, producto de un gran cabezazo, valió para certificar la victoria y aumentar el margen de error en el liderato. Y fue un margen necesario, pues hasta la jornada final el Deportivo no volvería a ganar.

Djalminha, vicios y virtudes

Tras la mencionada victoria ante la Real, el Dépor cayó en Vigo (2-1) en la jornada 35. Pero el alirón seguía a solo un triunfo de distancia. La primera oportunidad para sellarlo fue ante el Zaragoza, otro de los aspirantes a una de las ligas más disputadas de la historia. Tras una primera parte sin goles, los maños se adelantaron por medio de Juanele, pero Makaay no tardó en devolver las tablas al marcador. Se llegaba así al tramo final del choque cuando, en el 78′, Djalminha culminaba con un zapatazo una excelente jugada colectiva. Era el 2-1 y podía suponer una Liga. Pero ‘Djalma’, tan genial como impulsivo, se quitó la camiseta celebrando su gol. Ya tenía una amarilla, vio la segunda y enfiló enfadado (más lo estaba Irureta) el túnel de vestuarios. El Dépor no supo resistir con un hombre menos y Aguado puso el definitivo 2-2. Tocaba esperar.

Ilustres rivales en el Día D

No fue ante al Zaragoza y tampoco ante el Racing (nuevo empate, en este caso sin goles). A Coruña tuvo que aguardar a la jornada final para desatar su alegría. Donato abrió la lata y Makaay, que había hecho el primer gol del curso, hizo también el último, con otros 20 entre medias. Más allá de lo evidente, resulta curiosa presencia sobre el césped de dos jugadores por entonces del Espanyol. Por un lado, un Sergio González que terminaría fichando por el Dépor para disputar 359 partidos como blanquiazul y anotar 34 goles (uno de ellos, en el Centenariazo). En 2010 Sergio colgó las botas y hoy entrena al Valladolid. En ese Espanyol estaba también Cristóbal Parralo, futuro entrenador del Fabril y del primer equipo del Deportivo. Tras pasar por Alcorcón, ahora Parralo se encuentra sin equipo. Y volviendo a ese histórico día, nada mejor que volver a ver el partido completo. Ya han pasado 20 años, pero cómo me voy a olvidar.

Sobre el Autor

Deportista y deportivista desde 1992. Gallego residente en Madrid. Comunicador audiovisual y periodista deportivo. @miguelspdx